
Este lunes, las autoridades israelíes informaron que 171 activistas de la flotilla Global Sumud, incluyendo la activista sueca Greta Thunberg, fueron deportados a Grecia y Eslovaquia.
La medida forma parte de la acción de Israel tras la detención de varios participantes en la misión marítima que intentaba llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí calificó a los deportados como “provocadores” y aseguró que se respetaron sus derechos legales, negando acusaciones de abusos o malos tratos bajo custodia. Por su parte, organizaciones legales vinculadas a los activistas denunciaron que algunos de los detenidos relataron haber sido sometidos a violencia, intimidación física, condiciones degradantes y falta de atención médica o alimentaria.
Los deportados provienen de diversos países europeos y de América del Norte, incluyendo Francia, Italia, Grecia, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos, entre otros.
Mientras tanto, quedan aún personas bajo custodia de Israel, y continua la presión internacional para que se garantice transparencia en lo ocurrido y se preserven los derechos humanos de los detenidos.
