
Estados Unidos impuso sanciones a dos jueces de la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que participaron en decisiones para investigar, ordenar arrestos o procesar a ciudadanos israelíes sin el consentimiento de Israel. La medida se da en el contexto de las indagatorias por presuntos crímenes de guerra relacionados con el conflicto en Gaza.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció que las sanciones incluyen el bloqueo de activos en territorio estadounidense y restricciones de entrada al país para los magistrados señalados. De acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, estas acciones buscan responder a lo que consideran un exceso de jurisdicción por parte del tribunal internacional.
Por su parte, la Corte Penal Internacional rechazó las sanciones y las calificó como un ataque directo a su independencia judicial y al orden legal internacional. La CPI advirtió que este tipo de medidas pueden debilitar los mecanismos de justicia internacional y sentar un precedente negativo para la rendición de cuentas en casos de crímenes de guerra.
