
El Congreso de la República del Perú aprobó este miércoles una extensión del plazo para que miles de mineros artesanales se registren en el proceso de formalización, tras semanas de protestas del sector que demandaban esta medida. La nueva fecha límite quedó establecida hasta el 31 de diciembre de 2026.
La decisión fue ratificada en segunda y definitiva votación legislativa, mediante la aprobación de un dictamen que modifica los plazos del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Este registro fue creado en 2016 como el mecanismo principal del Estado para combatir la minería ilegal, ofreciendo un camino para que los mineros en situación informal regularicen sus actividades.
Contexto de las protestas y reacciones
La prórroga llega tras un periodo de movilizaciones por parte de trabajadores del sector. Durante la jornada de votación, grupos de mineros con cascos se manifestaron frente al Congreso en Lima. En la ciudad de Arequipa, otro grupo bloqueó temporalmente la Carretera Panamericana con piedras y neumáticos incendiados, según reportes de medios locales.
Al menos unas 300,000 personas dependen de la minería no formal en Perú, según estimaciones del Ministerio Público. Los representantes de estos trabajadores han argumentado que las normas establecidas por el Estado para la formalización son imposibles de cumplir para los pequeños productores y, en su opinión, favorecen a las grandes empresas mineras.
Tras la aprobación, Máximo Franco Bequer, presidente de la Confederación Nacional de Pequeña Minería y Minería Artesanal del Perú, declaró: “Nos han dado un año más para poder trabajar, ahora esperamos que el gobierno promulgue la ley”.
Críticas y desafíos pendientes
La medida no estuvo exenta de críticas. Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo, que agrupa a las principales empresas mineras formales del país, calificó el Reinfo como un “régimen fallido y un escudo a la ilegalidad”. Según su postura, el registro permite a los mineros ilegales evadir la fiscalización estatal.
El Reinfo ha enfrentado persistentes desafíos desde su implementación. A casi una década de su creación, solo una minoría de los mineros artesanales e informales se ha inscrito exitosamente. La coexistencia de tres modalidades mineras en Perú –la formal, la informal en proceso de legalización y la abiertamente ilegal– continúa siendo un problema complejo para las autoridades. La minería ilegal, en particular, está asociada a graves daños ambientales y al financiamiento de actividades del crimen organizado.
La ampliación del plazo busca dar un respiro al proceso, aunque los cuestionamientos de fondo sobre la efectividad del marco de formalización y la capacidad de supervisión del Estado permanecen sin resolverse.
