
Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su firme rechazo a la criminalización de las personas migrantes, calificando este tipo de discursos y políticas como un “acto de poca humanidad”. Sus declaraciones se produjeron en respuesta a preguntas sobre las posturas públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del gobernante electo de Chile, José Antonio Kast.
La mandataria subrayó que la visión de su gobierno, alineada con lo que denomina la “cuarta transformación”, considera que la mejor estrategia para abordar la migración es atender sus causas estructurales. “La mejor forma de disminuir la migración es invertir en los países, ayudar, proteger a las personas, así como evitar la pobreza y la desigualdad”, afirmó Sheinbaum.
Un enfoque basado en la cooperación y la protección
Sheinbaum enfatizó que la migración es, en su mayoría, una consecuencia de la necesidad y no una elección voluntaria. “La gente no migra por gusto –o, bueno, habrá un porcentaje que lo haga–; la mayoría migra por necesidad, y nosotros nunca vamos a estar de acuerdo con las acciones que criminalicen a las y los migrantes”, declaró.
Frente a esto, la presidenta propuso un modelo basado en dos pilares: la cooperación internacional para el desarrollo y la protección de los derechos de las personas en movilidad. “Nuestra posición es que tiene que haber cooperación para el desarrollo siempre, de cualquier país hacia otro, y al mismo tiempo la protección de las y los migrantes, y siempre dar una alternativa”, recalcó.
Como ejemplo, hizo alusión al mecanismo implementado por México para atender a migrantes en tránsito, el cual ofrece opciones de empleo temporal en el país o, si así lo desean, un retorno asistido a sus naciones de origen. Sheinbaum destacó que este enfoque “ha funcionado”.
Contexto de las declaraciones
Las palabras de la presidenta Sheinbaum se dan en un contexto de discursos políticos que han puesto el foco en la migración. La víspera, en un discurso a la nación, el presidente estadounidense Donald Trump empleó una narrativa que responsabiliza a los migrantes de diversos problemas internos. Por otro lado, el recientemente electo presidente de Chile, José Antonio Kast, ha amenazado con expulsar a migrantes en situación irregular una vez que asuma el cargo.
La postura del gobierno mexicano busca posicionar una alternativa a estos enfoques, insistiendo en la corresponsabilidad internacional, la inversión en desarrollo y el trato humanitario como los ejes fundamentales para gestionar los flujos migratorios de manera sostenible y respetuosa con la dignidad humana.
