Como parte de las acciones del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado informó este viernes 19 de diciembre del aseguramiento de una bodega clandestina utilizada presuntamente para la fabricación de vehículos con blindaje artesanal.

El operativo se desarrolló tras cumplimentar una orden de cateo en un inmueble ubicado en la calle Bugambilias de la colonia Centro en este municipio de la Tierra Caliente michoacana. En el interior de la bodega, las autoridades decomisaron un total de ocho vehículos, entre los que destacan dos camiones de los denominados “tipo monstruo”. Todas las unidades se encontraban en un proceso avanzado de adaptación para ser equipadas con blindaje improvisado.

Además del material vehicular, en el lugar se aseguró una cantidad considerable de drogas, la cual corresponde a 47 bolsas de plástico con presunta metanfetamina y dos bolsas con marihuana. Tanto los vehículos como la droga fueron puestos a disposición de la autoridad correspondiente para que se proceda con las investigaciones ministeriales y se determine su destino final.

Contexto de violencia en la región

Este hallazgo se produce en un contexto de alta tensión y violencia en la zona. El pasado 6 de diciembre de 2025, un coche bomba explotó frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana, atentado que dejó un saldo de seis personas fallecidas. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán señaló esta semana que la organización criminal Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) estaría detrás del ataque.

La autoridad estatal confirmó que la explosión fue provocada por un artefacto explosivo activado a distancia, un modus operandi que refleja la peligrosa sofisticación táctica de los grupos delictivos que operan en la región. Por este hecho, la Fiscalía General de la República (FGR) ya abrió una investigación por el delito de delincuencia organizada.

La SSP de Michoacán calificó el operativo de este viernes como un “duro golpe al crimen”, destacando que el desmantelamiento de estos talleres clandestinos de blindaje priva a los grupos criminales de recursos logísticos clave para sus actividades, como son vehículos adaptados para enfrentamientos y para el traslado de personas o mercancías ilícitas.