Las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria iraní apresaron un petrolero extranjero en el estratégico estrecho de Ormuz, bajo la acusación de estar involucrado en el contrabando de combustible. Según informaron medios de comunicación estatales, la operación se llevó a cabo este viernes.

El funcionario judicial Mojtaba Ghahramani, citado por la agencia de noticias IRNA, detalló que la embarcación transportaba aproximadamente 4 millones de litros de combustible al momento de su interceptación. Las autoridades iraníes detuvieron a los 16 tripulantes de nacionalidad extranjera, aunque no se han proporcionado detalles sobre sus países de origen ni sobre la bandera del buque afectado.

Este tipo de incautaciones es recurrente en esta vía marítima, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Irán justifica estas acciones como parte de sus esfuerzos por combatir el tráfico ilegal de hidrocarburos en sus aguas.

La región del estrecho de Ormuz ha sido escenario de crecientes tensiones entre Irán y las potencias occidentales en los últimos años. Teherán ha advertido en múltiples ocasiones sobre su capacidad potencial para bloquear este paso crítico para el comercio energético global. Por su parte, la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos, con base en Bahréin, mantiene una presencia constante en la zona con el objetivo declarado de garantizar la libertad de navegación.

El incidente se enmarca en un contexto de relaciones deterioradas, marcado por acusaciones mutuas sobre ataques a embarcaciones y la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 durante la administración del presidente Donald Trump. Previas incautaciones, como la del petrolero británico Stena Impero en 2019, han generado crisis diplomáticas y subrayado la volatilidad de la seguridad marítima en la región.