En una declaración que marca una escalada significativa en las operaciones contra el narcotráfico en la región, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que fuerzas estadounidenses destruyeron lo que describió como una “gran instalación” en territorio venezolano la semana pasada. La acción, según sus palabras, se enmarca dentro de la ofensiva de Washington contra el Cartel de los Soles, una organización a la que altos funcionarios estadounidenses vinculan con altos mandos del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

“Acabamos de destruir una gran planta de donde salen los barcos. Les dimos un golpe muy duro”, afirmó Trump durante una entrevista radial con John Catsimatidis.

Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha emitido un comunicado oficial detallado que incluya las coordenadas específicas del objetivo. Sin embargo, fuentes consultadas por medios como The New York Times sugieren que el ataque, ocurrido aproximadamente el 22 de diciembre, habría tenido como blanco una supuesta planta de procesamiento de drogas ubicada en el estado venezolano de Apure, una región fronteriza con Colombia conocida por la presencia de grupos irregulares y actividades ilícitas.

De confirmarse plenamente, este evento representaría el primer ataque terrestre directo ejecutado por fuerzas estadounidenses dentro del territorio venezolano en el contexto de esta campaña. Anteriormente, las operaciones se habían limitado a intercepciones marítimas y acciones en aguas internacionales del Caribe. Según datos divulgados por la Casa Blanca en las últimas semanas, la ofensiva, intensificada desde mediados de 2025, habría resultado hasta ahora en la destrucción de al menos 30 embarcaciones y más de 100 bajas entre presuntos narcotraficantes.

La situación en la región se encuentra en un punto crítico. El anuncio de este ataque terrestre se produce en el marco de un despliegue aeronaval estadounidense reforzado en el Caribe y poco después de que Washington implementara un bloqueo a buques petroleros y confiscara cargueros con crudo venezolano, medidas que, según analistas, buscan asfixiar económicamente al gobierno de Maduro.

El gobierno venezolano ha denunciado en reiteradas ocasiones estas acciones como una violación de su soberanía y un intento de cambio de régimen por la fuerza. Por su parte, la Administración Trump justifica la presencia y las operaciones militares como una medida de seguridad nacional indispensable para frenar el flujo de narcóticos hacia Estados Unidos, responsabilizando directamente al “régimen de Maduro” de facilitar el tráfico. Hasta el cierre de esta edición, el Ministerio de Defensa de Venezuela no había emitido un comunicado específico sobre este incidente reportado.