El actor y humorista Alfredo Casero generó un intenso debate en redes sociales tras realizar una crítica pública y directa sobre su experiencia con Starlink, el servicio de internet satelital de la empresa SpaceX, propiedad de Elon Musk. A través de su cuenta en la red social X, Casero escribió: “No lo recomiendo, no te acepta y te deja en pelotas, te hacen comprar la antena y no te responden ni la app, ni te deja terminar. Un bluff”.

El mensaje, publicado durante el fin de semana, se viralizó rápidamente, sumando cientos de comentarios y compartidos. La queja del actor puso nuevamente sobre la mesa las discusiones acerca del rendimiento, la relación costo-beneficio y la experiencia de usuario del servicio que llegó oficialmente a Argentina en 2024, promocionado como una solución de alta velocidad para zonas con conectividad limitada o nula.

Starlink opera a través de una constelación de miles de satélites en órbita baja, lo que teóricamente permite ofrecer menor latencia y mayor velocidad que el internet satelital tradicional. En Argentina, el servicio requiere una inversión inicial en un kit de hardware (antena y router) y el pago de una suscripción mensual. Recientemente, la compañía aplicó una baja de precios en el país; según reportes el equipo bajó a un precio promocional y la tarifa mensual se redujo, aunque sigue siendo un servicio premium comparado con las opciones de fibra óptica en zonas urbanas.

La crítica de Casero se enmarca en un contexto donde, si bien muchos usuarios en áreas rurales reportan mejoras significativas en su conexión, otros han expresado quejas similares en foros y redes, principalmente relacionadas con dificultades en el proceso de activación, la atención al cliente y fluctuaciones en la velocidad, especialmente durante condiciones climáticas adversas. La empresa, que maneja gran parte de la gestión de suscripciones y soporte de forma digital y automatizada, ha sido señalada por algunos usuarios por tener canales de comunicación poco efectivos para resolver problemas específicos.

Hasta el momento, Starlink no se ha pronunciado públicamente sobre el comentario de Casero. El episodio refleja los desafíos que enfrenta una tecnología disruptiva al expandirse en nuevos mercados, donde las altas expectativas generadas por su promesa de conectividad global chocan, en algunos casos, con las complejidades de la implementación local y la experiencia del usuario final.