La Policía alemana investiga un robo de gran magnitud en una sucursal de la caja de ahorros Sparkasse en esta ciudad del oeste del país, que podría convertirse en uno de los mayores atracos bancarios de la historia reciente de Alemania. Los delincuentes aprovecharon el período de vacaciones para acceder a la cámara acorazada y sustraer el contenido de numerosas cajas de seguridad privadas, afectando a aproximadamente 2.700 clientes.

Según informó el portavoz policial Thomas Nowaczyk, las primeras estimaciones sitúan el valor del botín robado entre 10 y 90 millones de euros. La cifra, aún provisional, se establecerá con exactitud conforme los peritos contabilicen las pérdidas declaradas por los afectados. La agencia de noticias DPA señaló que, de confirmarse las cantidades más altas, este suceso podría ser uno de los robos a entidades financieras más cuantiosos en el país.

El método empleado por los ladrones revela una operación cuidadosamente planeada. En la madrugada del lunes 30 de diciembre, una alarma de incendio alertó a los servicios de emergencia. Al llegar al lugar, encontraron un agujero en la pared del sótano que daba acceso directo a la cámara blindada. La Policía cree que se utilizó un taladro de gran potencia para perforar el muro, evitando así los sistemas de seguridad más visibles de la entidad.

Las pesquisas también se centran en testimonios de testigos que reportaron haber visto a varios hombres cargando grandes bolsas en un aparcamiento cercano durante el fin de semana. Además, las imágenes de videovigilancia de un garaje vecino captaron a individuos enmascarados dentro de un vehículo que había sido previamente robado, en las primeras horas del lunes.

La sucursal bancaria permaneció cerrada al público el martes 31 de diciembre, causando desconcierto y frustración entre unos 200 clientes que acudieron a sus instalaciones. Las autoridades y la dirección del banco están coordinando la atención a los afectados y el proceso para que estos puedan declarar sus pérdidas. La Sparkasse es una de las mayores cajas de ahorros de Alemania, y el robo ha puesto el foco en la seguridad de las cajas de seguridad privadas, un servicio muy utilizado por ciudadanos y pequeñas empresas.

Gelsenkirchen, la ciudad donde ocurrió el hecho, se encuentra en el estado de Renania del Norte-Westfalia, a unos 192 kilómetros del centro financiero de Fráncfort. La investigación, dirigida por la Fiscalía y la Policía Criminal estatal (LKA), continúa abierta para esclarecer todos los detalles y proceder a la identificación y captura de los responsables.