
La organización humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) hizo un llamado urgente a las autoridades israelíes para que le permitan continuar sus operaciones médicas en los territorios palestinos durante el próximo año. En un comunicado dirigido a la Agencia France-Presse (AFP), la ONG instó a Israel a garantizar su registro oficial y el de otras organizaciones no gubernamentales internacionales, con el fin de poder mantener su trabajo en la Franja de Gaza y en Cisjordania durante 2026.
Este llamado se produce en un contexto de creciente presión regulatoria por parte del gobierno israelí sobre las agencias de ayuda. Según reportes, Israel contempla la posibilidad de prohibir la operación de 37 organizaciones de ayuda humanitaria en Gaza, incluida MSF, a partir del 1 de enero de 2026. La condición para evitar esta prohibición sería que dichas organizaciones entreguen información detallada y específica sobre su personal palestino empleado.
Médicos Sin Fronteras, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1999, lleva décadas prestando asistencia médico-humanitaria en la región, particularmente en Gaza, donde el sistema de salud se encuentra en un estado crítico tras años de bloqueo, conflictos recurrentes y una profunda crisis socioeconómica. La organización gestiona y apoya hospitales, clínicas y programas de salud mental en un entorno donde los servicios médicos locales están colapsados.
La exigencia de Israel forma parte de un marco de regulación más estricto para las ONG que operan en territorios bajo su control. El gobierno israelí argumenta que estas medidas son necesarias por razones de seguridad, para prevenir que recursos o posiciones dentro de las organizaciones sean utilizados por grupos considerados hostiles. Sin embargo, las organizaciones humanitarias y observadores de derechos humanos advierten que estas restricciones obstaculizan severamente la entrega de ayuda vital a una población civil con necesidades extremas.
La posible exclusión de MSF y otras organizaciones agravaría una situación humanitaria ya desesperada en Gaza, donde más de dos millones de personas dependen en gran medida de la ayuda internacional para acceder a servicios básicos como salud, agua potable y alimentos. El llamado de MSF subraya la importancia crítica de mantener canales humanitarios abiertos y funcionales, libres de obstáculos políticos o administrativos que impidan la prestación de asistencia imparcial y basada en la necesidad.
