La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) ha emitido un exhorto a la población para que, durante las celebraciones de Año Nuevo, evite la quema de pirotecnia, el encendido de fogatas y la quema de residuos agropecuarios. El llamado tiene como objetivo reducir las emisiones de partículas contaminantes a la atmósfera y lograr una mejor calidad del aire durante la madrugada del 1 de enero de 2026.

La petición se basa en el impacto ambiental y en la salud que generan estas prácticas durante la temporada invernal. La CAMe explicó que las bajas temperaturas propias de esta época del año provocan fenómenos de inversión térmica desde las madrugadas y durante las mañanas. Este fenómeno meteorológico actúa como una “tapa” que impide la dispersión de los contaminantes, concentrándolos a nivel del suelo y deteriorando significativamente la calidad del aire.

La autoridad ambiental destacó que los contaminantes emitidos por la pirotecnia y las quemas, principalmente partículas PM2.5 y PM10, causan daños a la salud pública. Los grupos más vulnerables a estos efectos son los niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas. Además, se recordó el impacto negativo que el ruido de los cohetes genera en animales de compañía y personas con trastorno del espectro autista (TEA).

Este llamado adquiere mayor relevancia al considerar que el 1 de enero de 2025 inició con una contingencia ambiental atmosférica en la Ciudad de México y zona conurbada, precisamente a causa de la quema indiscriminada de pirotecnia y fogatas durante las celebraciones. La CAMe señaló que las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) que regulan los límites máximos permisibles de partículas y ozono se volvieron más estrictas a finales de diciembre de 2025, con el propósito de ser más protectoras de la salud, lo que hace aún más necesario moderar las fuentes de contaminación.