
El número de muertes tras el intervencionismo militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro, se elevó a 80 personas, según informó The New York Times citando a un alto funcionario venezolano bajo condición de anonimato . La cifra, que inicialmente se había reportado en 40, podría seguir aumentando a medida que continúan las evaluaciones en el terreno .
El ataque, denominado “Operación Resolución Absoluta” por el Estado Mayor Conjunto estadounidense, se ejecutó en las primeras horas del sábado 3 de enero. Involucró el despliegue de más de 150 aeronaves y se concentró en objetivos militares y estratégicos en Caracas y sus alrededores, incluyendo Fuerte Tiuna y la Base Aérea La Carlota, así como el puerto de La Guaira . Entre las víctimas se encuentran miembros de las fuerzas de seguridad y civiles, incluyendo a una mujer de 80 años identificada como Rosa González. La organización Médicos Unidos de Venezuela reportó al menos 90 personas heridas que recibieron atención en hospitales militares .
La operación, planeada durante meses, culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas . El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó la misión como “brillante” y afirmó que no hubo bajas entre sus tropas, aunque reconoció que algunos soldados resultaron heridos . Tras la captura, el Tribunal Supremo venezolano ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma la presidencia interina del país .
La respuesta internacional y la crisis legal
La operación ha generado una fuerte condena internacional por violar principios fundamentales del derecho internacional. Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay emitieron un comunicado conjunto rechazando las “acciones militares ejecutadas unilateralmente” y expresando preocupación por cualquier intento de control externo sobre los recursos naturales de Venezuela . Señalaron que este acto constituye un “precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regionales” y pidieron que la crisis se resuelva exclusivamente por vías pacíficas .
En el ámbito diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia solicitada por Colombia, Venezuela y respaldada por China y Rusia, para debatir la situación. El Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su profunda alarma, calificando la acción de “precedente peligroso” y mostrando preocupación de que las normas del derecho internacional no se hayan respetado .
Analistas legales y el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, han argumentado que la operación viola la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado . Türk advirtió que esta acción unilateral “daña la arquitectura de la seguridad internacional” y debilita el sistema de Naciones Unidas .
El gobierno cubano informó que 32 de sus nacionales, miembros de las fuerzas armadas y de inteligencia que formaban parte del equipo de seguridad de Maduro, murieron durante los combates y bombardeos, declarando dos días de luto nacional . Mientras tanto, el gobierno de Trump mantiene una cuarentena militar sobre Venezuela y ha expresado su intención de que empresas estadounidenses participen en la reparación de la infraestructura petrolera del país . La situación ha sumido a Venezuela en una profunda incertidumbre política, económica y humanitaria .
