Una entrega de agua de 249 millones de metros cúbicos de México a Texas para cumplir con el Tratado Internacional de 1944, coincide con la falta de riego en el norte de Tamaulipas, poniendo en riesgo la siembra en uno de los distritos agrícolas más grandes del país y generando alerta entre los productores de la región.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene sin suministro al Distrito de Riego 025, que abarca 202,000 hectáreas en los municipios de Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros, en plena temporada del ciclo agrícola otoño-invierno 2025-2026.

Contexto del Tratado de Aguas y la entrega actual

La entrega de agua a Texas se realiza en el marco del Tratado de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar volúmenes específicos a Estados Unidos en ciclos de cinco años. Ante un adeudo acumulado en la cuenca del Río Bravo, el gobierno mexicano aceptó entregar 249 millones de metros cúbicos antes del 31 de enero de 2026, decisión tomada bajo la amenaza de aranceles comerciales del 5% a las exportaciones mexicanas por parte de la administración de Donald Trump.

Aunque el tratado incluye una cláusula que permite diferir el cumplimiento en casos de sequía extraordinaria, la presión política actual ha llevado a priorizar la entrega. La presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que este pago se realiza bajo un “esquema de afectación mínima” para los agricultores mexicanos.

La crítica situación en Tamaulipas

Mientras se cumple con el compromiso internacional, los productores del norte de Tamaulipas enfrentan una situación crítica. El Distrito de Riego 025 depende casi en su totalidad del Río Bravo y de las presas internacionales La Amistad y Falcón. Actualmente, estos embalses presentan niveles históricamente bajos:

  • Presa La Amistad: 22% de su capacidad (905 millones de metros cúbicos).
  • Presa Falcón: 10% de su capacidad (359 millones de metros cúbicos).

Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas (UARNT), denunció que las tierras están preparadas pero carecen por completo de humedad para iniciar la siembra. Además, señaló que no ha habido comunicación por parte de Conagua para informar sobre la disponibilidad de riego para el ciclo actual.

Origen del agua entregada a Texas y disputas regionales

Según fuentes citadas en los reportes, el volumen enviado a Texas provendría de dos fuentes principales:

  • Aproximadamente 150 millones de metros cúbicos de un desfogue de la Presa El Cuchillo en Nuevo León, que es la principal fuente de agua potable para el área metropolitana de Monterrey.
  • Cerca de 100 millones de metros cúbicos estarían siendo extraídos de las ya de por sí mermadas presas internacionales La Amistad y Falcón.

Esta situación ha avivado tensiones históricas entre Tamaulipas y Nuevo León. Existen acuerdos de los años noventa que obligan a Nuevo León a trasvasar agua de El Cuchillo hacia la presa Marte R. Gómez en Tamaulipas para asegurar el riego, compromisos que, según percepciones en Tamaulipas, no se han cumplido sistemáticamente.

Impacto económico, social y posibles soluciones

El Distrito 025 es considerado históricamente un “granero de México”, y la falta de agua amenaza con causar pérdidas millonarias, afectar cadenas productivas y generar inestabilidad social y económica en la región. La escasez también afecta a las ciudades fronterizas de Tamaulipas, donde reside más del 50% de la población estatal y se concentra la industria maquiladora.

Frente a esta crisis, se discuten diversas soluciones:

  • Exigencia del cumplimiento estricto de la cláusula de sequía del Tratado de 1944.
  • Acelerar la tecnificación del riego y el uso de aguas tratadas en los distritos afectados.
  • Un proyecto de acueducto desde el Río Pánuco en Veracruz, que Conagua analiza como una fuente alterna para abastecer a ciudades fronterizas y a Monterrey, aliviando la presión sobre la cuenca del Bravo.

Ante la gravedad de la situación, productores agrícolas de Tamaulipas han condicionado el envío de agua a Texas y exigen compensaciones, al tiempo que evalúan recurrir a recursos legales como amparos para defender el recurso hídrico.