Rusia acusó a Estados Unidos de intensificar las tensiones internacionales tras la incautación de un petrolero que, según Washington, estaría vinculado a intereses rusos. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso calificó la acción como irresponsable y señaló que se trata de una medida unilateral que pone en riesgo la estabilidad y la seguridad en aguas internacionales.

De acuerdo con la postura de Moscú, el buque realizaba una navegación legal y su aseguramiento constituye una violación a las normas del derecho internacional marítimo. Las autoridades rusas advirtieron que este tipo de acciones sientan un precedente peligroso y afectan la confianza entre Estados, además de generar incertidumbre en el comercio y transporte de energía a nivel global.

La acusación se da en un contexto marcado por las sanciones energéticas impuestas contra Rusia y por las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Ucrania. En este escenario, el gobierno ruso sostuvo que decisiones como la incautación del petrolero contribuyen a deteriorar aún más la relación bilateral con Estados Unidos y mantienen elevado el nivel de confrontación diplomática en el ámbito internacional.