
Más de 128,000 personas están registradas como desaparecidas en México, según los datos del Informe Nacional de 2025, lo que confirma que este delito es una práctica generalizada y sistemática en todo el territorio nacional. Este problema no solo se mantiene, sino que se agrava. En 2025, el registro total de casos aumentó un 12% comparado con el año anterior, duplicando el porcentaje de incremento registrado entre 2023 y 2024.
Datos clave del Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2025
- Total de personas desaparecidas y no localizadas: 128,064 personas.
- Distribución por sexo: 76.82% hombres (98,384 personas), 22.85% mujeres (29,258 personas), 0.33% indeterminado (422 personas).
- Aumento anual (2024-2025): 12% (se duplicó el ritmo de crecimiento del año anterior).
- Estados más afectados: Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, que concentran el 44.3% de los casos nacionales.
Tendencia nacional en continuo ascenso
La magnitud de la crisis es histórica. El 90% de los casos de personas desaparecidas registrados entre los años 2000 y mayo de 2025 se concentran en los últimos 25 años. Incluso con un enfoque más reciente, los datos son abrumadores: más de la mitad (56%) de todas las desapariciones se han acumulado desde el año 2018 hasta la fecha del informe.
El año 2024 se estableció como el peor año registrado en términos de volumen, con 13,106 casos denunciados. Sin embargo, las proyecciones para 2025 son igual de graves. Si la tendencia actual persiste, se espera que al cierre de este año la cifra anual sea igual o mayor que la del año anterior. En todo el período de 25 años analizado, solo se han registrado cuatro disminuciones anuales: en 2012, 2015, 2020 y 2022.
Distribución geográfica y focos de alarma
La crisis afecta a todo el país, pero con una intensidad desigual y creciente. Los cinco estados con el mayor número de casos (Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León) siguen concentrando casi la mitad de los registros nacionales. No obstante, se observa un fenómeno de dispersión: su porcentaje bajó del 48% en 2024 al 44.3% en 2025, lo que sugiere que el problema se está distribuyendo a otras entidades.
Este año, la alarma se ha encendido en estados donde los aumentos porcentuales son exponenciales. De 2024 a 2025, 31 estados reportaron un incremento en el número de desapariciones.
Tabla 1: Estados con mayores aumentos porcentuales de desapariciones (2024-2025)
| Estado | Aumento porcentual |
|---|---|
| Tabasco | 87% |
| Hidalgo | 35% |
| Baja California | 31% |
| Guanajuato | 28% |
| Chiapas | 26% |
| Aguascalientes | 24% |
| Quintana Roo | 20% |
Yucatán fue la única entidad que reportó una disminución del 5% en sus casos, siendo una excepción a la tendencia nacional generalizada al alza.
Mujeres, niñas y adolescentes: una población en creciente riesgo
Si bien los hombres representan la mayoría de las víctimas, la situación de las mujeres y las niñas es particularmente preocupante. En 2025, se registró un aumento en el número de mujeres desaparecidas en los 32 estados del país. En nueve de ellos, el incremento fue superior al 20%.
Los estados con el mayor número de casos de niñas y mujeres desaparecidas son Estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Ciudad de México y Tabasco, este último destacando por un “aumento exponencial” que lo colocó entre los cinco primeros, posición que no ocupaba en 2024.
La vulnerabilidad es especialmente alta entre las adolescentes. El rango de edad de 15 a 19 años es donde se concentra la mayor proporción de casos de niñas y mujeres desaparecidas (21% del total). Informes complementarios señalan que las desapariciones de mujeres de 15 a 19 años a nivel nacional aumentaron de 702 en 2024 a 1,092 en 2025. En la Ciudad de México, este aumento fue aún más drástico, pasando de 140 a 355 casos en el mismo período.
El impacto en niños, niñas y jóvenes
La juventud mexicana es la más afectada por esta crisis. El rango de edad de 25 a 29 años continúa siendo el de mayor concentración de casos para el total de la población. Un 18% de todas las personas desaparecadas tienen entre 0 y 19 años.
Esta tendencia se agrava entre los más jóvenes. Datos de otras fuentes indican que en 2025 desaparecieron 2,838 menores de edad, un incremento del 29.5% respecto a 2024, lo que equivale a más de siete niños o adolescentes al día en promedio. Para las niñas y adolescentes mujeres, el aumento interanual fue cercano al 43%.
Contexto y desafíos estructurales
La crisis de desapariciones en México es descrita por organismos nacionales e internacionales como una práctica generalizada y sistemática, términos que, según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, pueden configurar crímenes de lesa humanidad.
Este contexto ocurre en medio de desafíos significativos en la gestión oficial de la información. Se ha documentado un problema crónico de subregistro, donde miles de casos denunciados ante autoridades locales nunca ingresan al Registro Nacional. Asimismo, la reciente cancelación de la “Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada” debido a irregularidades, como la falsificación de firmas en formularios, ha dejado un vacío en los mecanismos para depurar y validar las cifras oficiales.
Las autoridades federales han anunciado una revisión del Registro Nacional, la cual buscará depurar los datos y establecer que solo se considere como persona desaparecida a aquella por la que exista una carpeta de investigación activa. Mientras tanto, el número de personas cuya suerte se desconoce sigue creciendo, dejando a decenas de miles de familias en una angustiosa e interminable búsqueda.
