Una fotografía del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu examinando un mapa que resalta la Patagonia ha generado un intenso debate en las redes sociales y ha encendido las alarmas sobre las relaciones bilaterales entre Argentina e Israel. La imagen circuló ampliamente tras la reciente visita del presidente argentino, Javier Milei, a Jerusalén, encuentro en el que se sellaron acuerdos de cooperación en materia militar, tecnológica y de inteligencia, y se ratificó la polémica decisión de trasladar la embajada argentina a esa ciudad.

La fotografía, junto con la profundización de los vínculos entre ambos gobiernos, ha sido vinculada por algunos usuarios y organizaciones, como la Corporación Justicia y Dignidad, a la denominada “teoría andinia”, una hipótesis conspirativa que sostiene la existencia de intereses sionistas en la región patagónica por sus recursos naturales, baja densidad poblacional y reservas de agua y minerales. Esta organización señaló que empresas israelíes ya gestionan sistemas hídricos en algunas zonas de Argentina.

A esto se suma la reciente activación de un convenio de seguridad social entre ambos países, que facilitará las pensiones para ciudadanos israelíes que vivan en Argentina y viceversa, medida interpretada por algunos críticos como un incentivo a la migración. El gobierno argentino, por su parte, ha defendido estos acuerdos como parte de una asociación estratégica que busca modernizar el país y atraer inversiones.

La polémica se ha visto exacerbada por el contexto de los graves incendios forestales que actualmente afectan a la Patagonia argentina, los cuales han consumido más de 4,000 hectáreas y forzado la evacuación de miles de personas . Aunque las autoridades han señalado que al menos uno de estos incendios fue intencional y han ofrecido una recompensa por información , no existe ningún vínculo oficial entre estos hechos y la agenda bilateral con Israel.