
Tropas de Estados Unidos interceptaron un buque petrolero en aguas internacionales del mar Caribe como parte de los operativos destinados a frenar el transporte de crudo presuntamente ilícito vinculado a embarcaciones sancionadas. La acción se realizó antes del amanecer y se desarrolló sin enfrentamientos, con la participación de personal militar y de la Guardia Costera, quienes abordaron el navío y lo colocaron bajo custodia estadounidense.
De acuerdo con autoridades de Washington, el buque era investigado por presuntamente intentar evadir sanciones internacionales mediante cambios reiterados de bandera, registros falsos y rutas irregulares. Tras la intercepción, la embarcación fue escoltada hacia un puerto de Estados Unidos, donde se iniciarán los procedimientos legales y administrativos correspondientes.
Funcionarios estadounidenses señalaron que esta acción forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la seguridad marítima en el Caribe, combatir redes de comercio ilegal y evitar el financiamiento de actividades sancionadas. En los últimos meses, la región ha registrado un aumento en la vigilancia naval, en medio de tensiones geopolíticas y del endurecimiento de las medidas contra el tráfico de petróleo fuera de los marcos legales.
