Durante su primera visita oficial al extranjero como mandatario electo, José Antonio Kast ratificó en Lima su polémico plan para expulsar masivamente a migrantes irregulares de Chile, en un plazo de 63 días posteriores a su toma de posesión, prevista para el 11 de marzo de 2026. El anuncio se dio en el marco de un encuentro con el presidente de transición peruano, José Jerí, para abordar la crisis migratoria regional, pero contrastó con la agenda económica que predominó en otras actividades de la visita.

En declaraciones a la prensa tras reunirse con Jerí en el Palacio de Gobierno, Kast insistió en su plan de otorgar un plazo a los migrantes en situación irregular para que salgan de Chile de manera voluntaria o sean expulsados, con la opción de reingresar por canales legales. “Lo que buscamos es orden. Si alguien quiere llegar, que entre por la puerta. Si entró por la ventana, que salga y vuelva a solicitar el ingreso como corresponde”, afirmó el futuro presidente chileno.

Además, Kast defendió su proyecto de crear un corredor humanitario con apoyo internacional para facilitar el retorno a Venezuela de los migrantes de ese país que se encuentran en Chile. Sin embargo, esta idea ya fue considerada de difícil aplicación por el gobierno saliente chileno en conversaciones con Perú, debido a que involucraría a varios países de tránsito y requeriría una coordinación con Venezuela, nación con la que tanto Lima como Santiago no mantienen relaciones diplomáticas plenas.

La reunión bilateral y sus alcances

El encuentro entre Kast y Jerí se realizó a puerta cerrada y también abordó temas de seguridad regional, la situación de Venezuela, la minería ilegal y el crimen organizado, en los que ambos mandatarios expresaron coincidencias. En su instalación, Jerí y Kast destacaron los intereses comunes permanentes de ambos países y hablaron sobre mecanismos para el desarrollo e integración de territorios fronterizos.

La postura de Kast respecto a la migración parece encontrar eco en el gobierno peruano de transición. Recientemente, el presidente Jerí afirmó que daría a los venezolanos “las facilidades para su regreso inmediato sin importar su condición migratoria” y que reforzaría los controles fronterizos.

Agenda económica: El otro pilar de la visita

La primera actividad de Kast en Lima fue de carácter económico, con un desayuno de trabajo con el Consejo Empresarial Chileno-Peruano (CEChP). En la reunión, que congregó a cerca de 50 líderes empresariales de sectores como minería, agroindustria, energía y comercio, se buscó intercambiar visiones sobre los desafíos económicos y las oportunidades para fortalecer la relación bilateral.

Guillermo Ferreyros, presidente del capítulo peruano del CEChP, destacó que Chile y Perú “son las economías más sólidas de la región” y que este será “un año clave” para ambos países, con la expectativa de que las nuevas administraciones faciliten la inversión privada. Se señaló que las inversiones totales entre las dos naciones superan los 24,000 millones de dólares, un flujo que se busca incrementar.

Durante el diálogo se abordaron temas estratégicos como la gestión fronteriza, la complementariedad agrícola y la minería, donde se subrayó que la zona del sur peruano y el norte chileno constituye el polo minero de cobre más importante del mundo. Un punto crítico discutido fue la situación en la frontera Tacna-Arica, cuyo flujo de personas y comercio aún se mantiene cerca de un 30% por debajo de los niveles prepandemia, con serios impactos económicos y demoras que pueden alcanzar varias horas.

Impacto regional y expectativas

La visita de Kast a Perú marca el inicio de su gira internacional para articular una respuesta regional a la crisis migratoria. Su agenda, que divide sus esfuerzos entre la controvertida política de expulsiones y la promoción de la integración económica, refleja la dualidad de un gobierno que asumirá en marzo. Mientras que su plan migratorio ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, el sector empresarial chileno y peruano ha mostrado una amplia disposición a colaborar, planificando ya una próxima reunión binacional una vez que Kast asuma la presidencia.