
Integrantes de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC), entre ellos periodistas y voluntarios, han denunciado públicamente haber sido víctimas de graves agresiones sexuales por parte de agentes israelíes mientras estaban bajo custodia tras la intercepción de su misión humanitaria a Gaza en octubre de 2025.
La FFC, una red global que desde 2010 organiza misiones para desafiar el bloqueo naval israelí sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria, condenó los hechos y exigió una investigación independiente. Los denunciantes incluyen a los periodistas Anna Liedtke (alemana) y Vicenzo Fullone (italiano), y a la activista australiana Surya McEwen.
Contexto de la Misión y la Intercepción
Los hechos denunciados ocurrieron durante y después de la intercepción militar israelí del 8 de octubre de 2025. En esa fecha, once barcos con más de 150 activistas, trabajadores médicos y periodistas de las flotillas “Global Sumud Flotilla” y “Mil Madleens a Gaza” fueron detenidos a unos 220 kilómetros de la costa de Gaza por las Fuerzas de Defensa de Israel.
La misión formaba parte de un esfuerzo internacional ampliado en 2025 para romper el bloqueo y entregar suministros vitales, como medicamentos y equipos respiratorios, valorados en más de 110,000 dólares, a los hospitales de Gaza. Su abordaje y detención se sumaron a una larga lista de interceptaciones similares que datan de 2010.
Los Testimonios de las Víctimas
En declaraciones públicas, los afectados describieron actos de una gravedad extrema:
- Anna Liedtke, periodista alemana, declaró: “Fui violada por guardias israelíes… hoy hablo no por mí, sino por todas las mujeres que han sufrido violencia y tortura sexual en prisiones israelíes”.
- Vicenzo Fullone, periodista italiano, relató haber sido sometido en tres ocasiones a registros anales invasivos y dolorosos, acompañados de burlas e insultos por parte de los agentes.
- Surya McEwen, activista australiana, denunció haber sido desnudada y agredida sexualmente, mientras un oficial la amenazaba con un arma.
La FFC señaló que estas denuncias deben entenderse en un patrón más amplio de violencia con impunidad dentro del sistema de detención israelí, e instó a más sobrevivientes a dar un paso al frente cuando se sientan listos.
Posiciones Enfrentadas y Llamado a la Investigación
Frente a estas acusaciones, las posturas son diametralmente opuestas:
- La Coalición de la Flotilla de la Libertad exigió una “investigación inmediata, independiente y creíble”, así como la rendición de cuentas de todos los responsables. Enfatizaron que estos delitos constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos.
- El Servicio de Prisiones de Israel rechazó categóricamente las acusaciones. En declaraciones recogidas por medios, las calificó como “invenciones y noticias falsas”, asegurando que todos los detenidos fueron tratados de acuerdo con los procedimientos estándar.
Organizaciones de derechos humanos han documentado previamente el uso de violencia sexual y tortura contra detenidos palestinos, señalando una falta de mecanismos creíbles para investigar estos abusos.
El Futuro de la Flotilla y el Contexto Internacional
Pese a estos graves incidentes, la Coalición de la Flotilla de la Libertad ha reafirmado su determinación. Tras una reunión en Dublín en diciembre de 2025, anunció planes para una temporada de navegación “considerablemente ampliada” en 2026, con más barcos y participación internacional.
Un miembro de su Comité Directivo declaró: “La Flotilla de la Libertad volverá a zarpar en 2026. No como un gesto simbólico, sino como una declaración audaz de que la sociedad civil no se quedará de brazos cruzados”.
Este compromiso se mantiene en un contexto internacional complejo, donde la FFC ha criticado abiertamente resoluciones de la ONU como la 2803 del Consejo de Seguridad, a la que considera una “traición histórica” y una “abdicación moral” que no protege los derechos del pueblo palestino.
