
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su convicción de que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) se mantendrá, basándose en la profunda integración económica entre las naciones y el respaldo del sector empresarial estadounidense a este acuerdo comercial.
Estas declaraciones, realizadas durante la conferencia matutina del miércoles 14 de enero de 2026 en Palacio Nacional, responden a los comentarios del presidente estadounidense Donald Trump, quien el día anterior calificó al T-MEC como “irrelevante” y afirmó que Estados Unidos no necesita productos fabricados en México ni Canadá.
Integración económica como argumento central
Sheinbaum argumentó que el acuerdo comercial continuará debido a la estrecha interdependencia económica forjada entre las tres naciones. “Las economías de México, Estados Unidos y Canadá están altamente correlacionadas”, afirmó la mandataria, resaltando que esta integración es casi imposible de desmantelar sin graves perjuicios para todas las partes.
La presidenta puso como ejemplo el comercio bilateral entre México y Estados Unidos, que supera los 300 mil millones de dólares anuales, y el cruce diario de aproximadamente 400 mil vehículos en la frontera. También citó un incidente ocurrido a finales de 2025, cuando el cierre temporal de un puente en Ciudad Juárez generó llamadas urgentes desde Estados Unidos para reabrirlo, ya que estaba afectando la producción industrial de aquel país.
El papel de los empresarios estadounidenses y la competencia con China
La mandataria recalcó que “quienes más defienden el tratado son los empresarios estadounidenses“. Explicó que esto se debe a las numerosas plantas de producción que empresas estadounidenses tienen en México, no solo en el sector automotriz sino en múltiples industrias.
Como prueba de la confianza inversionista, mencionó la reciente compra de una empresa mexicana de transformadores por parte de inversionistas estadounidenses “con un monto muy significativo”.
Sheinbaum subrayó también que mantener el bloque comercial norteamericano es una ventaja estratégica para competir con otras economías, especialmente China. “Es mucho mejor que nos mantengamos como América del Norte para competir con China que solito Estados Unidos”, afirmó, destacando la productividad de la mano de obra mexicana.
Contexto de las declaraciones de Trump y la revisión del tratado
La defensa de Sheinbaum se da luego de que Trump, durante una visita a una planta de Ford en Detroit el martes 13 de enero, declarara: “No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante… No necesitamos autos fabricados en Canadá. No necesitamos autos fabricados en México”.
El T-MEC está sujeto a una revisión obligatoria en 2026. Si los tres países acuerdan renovarlo antes del 1 de julio, el tratado se extendería por 16 años. De lo contrario, deberán realizar revisiones anuales hasta llegar a un nuevo acuerdo o dejar que el pacto expire en 2036.
Expertos señalan que los comentarios de Trump son una estrategia negociadora, y que la estructura económica de Norteamérica, con cadenas de suministro profundamente interconectadas, genera más incentivos para cooperar que para fragmentarse.
Postura de diálogo y próximos pasos
Ante las declaraciones de Trump, Sheinbaum optó por no entrar en un debate directo. “No voy a debatir en particular, sino sencillamente la importancia que tiene para ambos países que se mantenga la relación comercial”, manifestó.
Anunció que después del 20 de enero, cuando Trump cumpla un año en su segundo mandato, buscará establecer una nueva comunicación con él para abordar temas pendientes de la agenda bilateral, incluidos el comercio y la migración. La delegación mexicana encargada de la revisión del T-MEC está coordinada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
