
La inversión fija bruta en México registró una caída durante octubre de 2025, con lo que acumuló 14 meses consecutivos a la baja, de acuerdo con información oficial. Este retroceso refleja una contracción sostenida de la inversión productiva en bienes de capital, un factor clave para el crecimiento económico, la generación de empleo y el desarrollo de infraestructura productiva en el país.
Según los datos difundidos por la Secretaría de Economía, la disminución se observó tanto en el sector público como en el privado, lo que evidencia un entorno de debilidad generalizada en la toma de decisiones de inversión. Las cifras muestran caídas relevantes en los rubros de bienes de equipo y construcción, dos componentes fundamentales para el fortalecimiento de la capacidad productiva nacional.
En el ámbito de la construcción, la baja impacta directamente en proyectos de infraestructura, vivienda y obras industriales, mientras que la reducción en la adquisición de maquinaria y equipo limita la modernización de los procesos productivos. Esta combinación profundiza la tendencia negativa que se viene registrando desde mediados de 2024, sin que hasta ahora se observe una recuperación clara.
Analistas económicos advierten que el estancamiento prolongado de la inversión representa uno de los principales desafíos para la recuperación económica en el corto y mediano plazo. Señalan que factores como la incertidumbre económica, las condiciones financieras, la cautela del sector privado y la desaceleración de algunos sectores productivos han influido en esta dinámica.
Especialistas coinciden en que revertir esta tendencia será clave para sostener el crecimiento económico en los próximos años, ya que sin una recuperación de la inversión fija bruta se limita el potencial de expansión de la economía, la productividad y la generación de empleos formales. Por ello, consideran fundamental impulsar políticas públicas y condiciones de certidumbre que incentiven la inversión tanto nacional como extranjera.
