La Fiscalía General de Justicia de Coahuila ha detectado al menos 200 casos en los que se habrían fabricado delitos con la finalidad de influir en disputas por la custodia de hijos menores de edad, de acuerdo con datos de autoridades judiciales y de seguridad del estado. Estas situaciones han generado preocupación entre expertos en derecho familiar y penal, ya que implican el uso de acusaciones falsas para presionar o perjudicar a la otra parte durante procesos de separación o divorcio.

De acuerdo con las indagatorias, en varios de estos casos las denuncias presentadas ante las autoridades no estaban respaldadas por pruebas sólidas y fueron utilizadas como estrategia de presión en litigios civiles relacionados con la custodia. Funcionarios que supervisan el seguimiento de estos expedientes señalaron que la práctica ha derivado en detenciones injustas, órdenes de aprehensión y señalamientos penales que luego fueron desacreditados, afectando a personas inocentes y complicando aún más los procesos familiares.

Las autoridades han enfatizado la necesidad de reforzar los mecanismos de verificación y análisis de denuncias antes de iniciar procesos penales, con el fin de evitar que los sistemas de justicia sean utilizados indebidamente en conflictos entre particulares. También han señalado la importancia de ofrecer asesoría legal y apoyo psicológico a las partes involucradas, especialmente cuando hay menores en medio de estos conflictos, para garantizar que los derechos de todos sean respetados.

Organizaciones de la sociedad civil y especialistas en temas familiares han convocado a generar acciones coordinadas entre instituciones para atender esta problemática de manera integral. Asimismo, instan a actuar con responsabilidad y ética en la presentación de denuncias, recordando que el sistema de justicia está diseñado para proteger a las víctimas reales y no debe ser utilizado como una herramienta de presión o venganza en pleitos familiares.