
La Estrategia Nacional de Alfabetización para el Bienestar Compartido logró que 189,874 personas aprendieran a leer y escribir entre 2020 y 2025, con una notable expansión de los servicios educativos del INEA a través de alianzas y programas en el exterior.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) reportó un avance sin precedentes en la lucha contra el analfabetismo en México. En el último lustro, el número de personas alfabetizadas se multiplicó por 7.4, pasando de 22,527 en 2020 a 189,874 en 2025. Este logro es resultado directo de la Estrategia Nacional de Alfabetización para el Bienestar Compartido, que busca cerrar las brechas educativas históricas en el país.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, destacó que el crecimiento evidencia el impacto de una política pública integral, enfocada en atender a quienes, por diversas circunstancias, habían quedado excluidos del sistema educativo tradicional. “Estos resultados contribuyen de manera decisiva a reducir desigualdades, fortalecer la inclusión social y ampliar las oportunidades de desarrollo personal y comunitario”, afirmó.
Despliegue operativo y alianzas estratégicas
El éxito de la estrategia se sustentó en la coordinación del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), el organismo rector en la materia. Para llevar los servicios a todo el territorio nacional, el INEA opera a través de una red de 26 Institutos Estatales y seis Unidades de Operación, garantizando presencia y cobertura en todas las regiones del país.
Un factor clave para alcanzar la meta fue el establecimiento de 50 alianzas estratégicas con instituciones del sector público, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil. Estas colaboraciones permitieron movilizar recursos, compartir metodologías y llegar a poblaciones en contextos específicos de vulnerabilidad, amplificando significativamente el alcance del programa.
La meta de “Bandera Blanca” y la visión educativa del gobierno
La ambiciosa meta del gobierno federal es declarar “bandera blanca” en alfabetización hacia finales del presente año. Este concepto simboliza la erradicación del analfabetismo en un territorio, representando un hito histórico en la política social mexicana. La SEP enfatiza que esta meta se enmarca en una política educativa con enfoque comunitario y territorial, diseñada para ser respetuosa de la diversidad social, cultural y lingüística del país.
El director general del INEA, Armando Contreras Castillo, explicó que, más allá de las fronteras nacionales, la institución mantiene una importante labor de colaboración con organizaciones en Estados Unidos y Canadá. El objetivo es fortalecer las Plazas Comunitarias en el Exterior, espacios educativos dirigidos a mexicanos y otros hispanohablantes que enfrentan rezago educativo lejos de su país de origen.
Abordando el rezago educativo en la población migrante
La atención a la diáspora mexicana es una prioridad. Según el Programa Institucional del INEA 2025-2030, aproximadamente la mitad de la población migrante mexicana de 15 años y más que reside en Estados Unidos enfrenta rezago educativo, una condición que incrementa su vulnerabilidad social y económica en el país vecino.
El combate a este rezago es una parte fundamental de la estrategia, que concibe el derecho a la educación como un eje central del bienestar compartido, independientemente del lugar de residencia de las personas. El enfoque en la prevención del rezago desde etapas tempranas y la atención a las causas estructurales, como la pobreza y la falta de estímulos educativos iniciales, son principios rectores de este esfuerzo.
El éxito de la Estrategia Nacional de Alfabetización posiciona a México como un referente regional en la materia, demostrando que con voluntad política, coordinación institucional y un enfoque comunitario es posible transformar radicalmente el panorama educativo en beneficio de los sectores históricamente más desatendidos.
