La Ciudad de México enfrenta una compleja problemática relacionada con la presencia masiva de perros en situación de calle, estimada en alrededor de 1.2 millones de animales, de acuerdo con asociaciones y organizaciones de protección animal. Esta situación es atribuida al abandono de mascotas, falta de programas sostenidos de esterilización y carencia de refugios adecuados, lo que agrava el desafío de atención y cuidado de estos animales. Activistas señalan que la falta de conciencia ciudadana sobre la tenencia responsable y la ausencia de políticas públicas permanentes contribuyen a la persistencia del fenómeno.

Las denuncias por maltrato animal ascienden a miles cada año, reflejando una preocupación creciente por las condiciones en las que viven muchos perros callejeros. La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial y otras instancias reciben reportes diarios que abarcan desde casos de abandono hasta agresiones físicas, señalando la necesidad de mecanismos de atención más robustos. La población canina en situación de calle no solo enfrenta riesgos de salud y desnutrición, sino también la exposición a accidentes y conflictos con la ciudadanía, lo que torna el fenómeno en un asunto de salud pública y bienestar comunitario.

Organizaciones animalistas han resaltado que la ausencia de campañas permanentes de esterilización, así como la carencia de espacios de acogida suficientes, dificultan el control de la población de perros sin hogar. A pesar de acciones puntuales, como operativos de rescate y albergues temporales, la magnitud del problema exige la coordinación entre autoridades locales, sociedad civil y ciudadanía para implementar políticas sostenibles que promuevan la adopción, la educación sobre tenencia de mascotas y la atención veterinaria esencial. El objetivo de estas acciones es reducir gradualmente el número de animales en la calle a través de estrategias continuas y de largo plazo.

Además, se han registrado tensiones entre grupos animalistas y autoridades en torno a operativos de rescate y reubicación de perros provenientes de refugios, lo que pone de manifiesto la complejidad social, legal y pública del tema. Las discusiones sobre cómo equilibrar la protección de los derechos de los animales con las medidas de control poblacional y bienestar comunitario siguen presentes, evidenciando la necesidad de una respuesta integral y multisectorial. La situación de los perros callejeros en la ciudad se mantiene como un reto significativo para las políticas de protección animal y la convivencia urbana en la capital del país.