Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a varios estudiantes del distrito escolar de Columbia Heights, en el norte de Minneapolis, durante los últimos días de enero de 2026, incluidos dos menores de edad de 5 y 10 años, informaron autoridades educativas locales. La superintendente del distrito, Zena Stenvik, explicó en una rueda de prensa que los agentes llevaron a cabo redadas en vecindarios, siguieron autobuses escolares y realizaron detenciones en distintos momentos, generando inquietud entre familias, docentes y miembros de la comunidad educativa.

El menor de 5 años fue detenido junto con su padre en la entrada de su vivienda tras regresar del preescolar, mientras que la niña de 10 años fue aprehendida junto con su madre cuando se dirigían a la escuela. Según las autoridades educativas, estas acciones han alterado la sensación de seguridad en el entorno escolar y entre los residentes, que han observado la presencia constante de agentes federales en áreas cercanas a instalaciones educativas. Las familias de los menores cuentan con casos activos de asilo y no tenían órdenes de deportación al momento de ser detenidos.

Además de estos dos niños, en los operativos también fueron detenidos otros adolescentes del distrito, incluidos estudiantes de 17 años arrestados en distintas circunstancias. La superintendente describió cómo el incremento de estas detenciones ha afectado la asistencia escolar, con una caída en la presencia de alumnos debido al temor de las familias ante la actuación de las autoridades migratorias. Líderes comunitarios y organizaciones locales han manifestado su preocupación por el impacto de estos operativos en la educación y el bienestar de los estudiantes.

Por su parte, las autoridades migratorias no han emitido declaraciones detalladas sobre cada caso específico, pero representantes del Departamento de Seguridad Nacional han señalado que los operativos están dirigidos a la localización de inmigrantes indocumentados con antecedentes penales, aunque negaron que los niños sean objetivos de detención. El tema ha generado debate entre funcionarios locales, estatales y defensores de derechos humanos sobre las tácticas empleadas y las implicaciones de la presencia de agentes migratorios en zonas escolares y residenciales.