El Nuevo Tratado START, último acuerdo vigente de control de armas nucleares estratégicas entre Rusia y Estados Unidos, expiró este jueves tras 15 años de vigencia, en medio de un clima de fuertes tensiones geopolíticas y sin un marco alternativo que regule la limitación y verificación de estos arsenales.

Firmado en 2010 y en vigor desde 2011, el tratado estableció topes estrictos al número de ojivas nucleares estratégicas y a sus sistemas de lanzamiento, convirtiéndose en uno de los pilares del equilibrio estratégico entre las dos mayores potencias nucleares del mundo.

Su última prórroga, acordada en 2021 por un periodo de cinco años, la única extensión legalmente posible, condujo a su expiración definitiva en la fecha actual.

Moscú: compromiso con la responsabilidad estratégica

Rusia anunció el miércoles que ya no está sujeta a compromisos ni a mecanismos recíprocos derivados del tratado, aunque subrayó que continuará actuando con “prudencia y responsabilidad” en el ámbito nuclear.

Durante una conversación telefónica con el presidente chino, Xi Jinping, el mandatario ruso, Vladimir Putin, reiteró la disposición de Moscú a explorar nuevos canales de diálogo y negociación que permitan preservar la estabilidad estratégica. En declaraciones previas, Putin afirmó que la seguridad nacional rusa está garantizada incluso en ausencia de restricciones legales formales.

Washington: cautela y falta de definiciones

En contraste, Washington mantuvo una posición prudente respecto a los próximos pasos. El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que no existen anuncios inmediatos y que el presidente Donald Trump abordará el asunto en una fase posterior, sin precisar plazos. Añadió que cualquier futuro acuerdo de control de armas debería contemplar la participación de China, en un contexto de expansión de su capacidad nuclear.

Aunque el presidente chino se comunicó posteriormente con su homólogo estadounidense, los medios estatales de Pekín no informaron si el control de armas nucleares fue parte de la conversación. Trump, por su parte, calificó el intercambio en su red Truth Social como “largo, exhaustivo y muy bueno”.

Un tratado debilitado desde antes de su expiración

Si bien el Nuevo START expiró formalmente este jueves, su efectividad se había erosionado desde 2023, cuando se suspendieron las inspecciones y los mecanismos de verificación mutua, en el marco de la guerra en Ucrania y el deterioro de las relaciones entre Moscú y Washington.

El acuerdo limitaba a 800 el número de lanzadores nucleares estratégicos y bombarderos pesados desplegados, y a 1.550 las ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte, respaldados por un régimen de inspecciones considerado clave para la confianza mutua.

Reacciones y advertencias internacionales

La desaparición del tratado ha generado preocupación en la comunidad internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la situación como un “momento peligroso” para la paz y la seguridad internacionales, e instó a Rusia y Estados Unidos a retomar de inmediato las negociaciones.

El Papa León XIV advirtió sobre el riesgo de una nueva carrera armamentista, mientras que Alemania expresó su inquietud por el vacío normativo emergente. Francia señaló que, por primera vez desde el final de la Guerra Fría, los dos mayores arsenales nucleares del mundo quedan sin restricciones legales.

La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN) pidió a Moscú y Washington respetar los límites previamente acordados durante eventuales negociaciones futuras, alertando del peligro de una carrera armamentista acelerada que podría involucrar a otras potencias nucleares.

Un escenario incierto y sin precedentes recientes

Aunque Rusia propuso en septiembre de 2025 una extensión adicional de un año, el proceso no se concretó, lo que derivó en la expiración del último gran tratado de control nuclear entre ambas potencias.

Más allá de su dimensión técnica, el fin del Nuevo START simboliza la entrada en una fase de mayor incertidumbre estratégica, caracterizada por la ausencia de límites verificables y el debilitamiento de los mecanismos de confianza, en un entorno internacional marcado por la rivalidad y la escalada de tensiones.

Inf. SANA