
El estado de Puebla registró un brote de sarampión que ha alcanzado 44 casos confirmados, informaron autoridades de salud el 5 de febrero. Esta cifra forma parte de un repunte regional y nacional de la enfermedad, vinculada a brechas importantes en la cobertura de vacunación contra el virus, especialmente entre adultos jóvenes. La mayor parte de los casos confirmados se concentra en personas de entre 25 y 44 años, un grupo que en muchos casos no cuenta con el esquema completo de inmunizaciones requerido para prevenir la infección. La situación ha generado preocupación entre expertos y autoridades, que subrayan la relevancia de completar los esquemas de vacunación para detener la transmisión y complicaciones asociadas.
El perfil epidemiológico del brote en Puebla muestra una distribución atípica de casos, en contraste con patrones previos donde la mayor incidencia se daba entre menores de edad. Las autoridades de la Secretaría de Salud explicaron que este fenómeno se debe, en parte, a una cobertura incompleta de vacunas en generaciones adultas que no recibieron dosis de refuerzo durante la infancia o adolescencia. A pesar del incremento de contagios, el uso obligatorio de cubrebocas no fue implementado, ya que la situación se considera bajo vigilancia epidemiológica permanente. Sin embargo, los expertos han reiterado la importancia de la vacunación para reducir la propagación viral.
En respuesta al brote, las autoridades sanitarias han enfatizado que las vacunas contra sarampión están garantizadas en todas las unidades de salud del estado, y han llamado a la población a revisar y completar sus esquemas de vacunación. Los programas de refuerzo incluyen poblaciones que no recibieron la doble o triple viral en la infancia, así como adultos hasta los 49 años sin registro de dosis completa. Simultáneamente, se han mantenido acciones de vigilancia epidemiológica, identificación de casos probables y cerco sanitario en coordinación con instituciones educativas y centros de salud, con el objetivo de limitar la expansión y proteger a grupos susceptibles.
El brote de sarampión en Puebla se inscribe en un contexto más amplio de incremento de casos tanto en México como en otras regiones de América, donde la baja cobertura de inmunización ha generado alertas epidemiológicas. La Organización Panamericana de la Salud ha señalado que gran parte de los casos confirmados en la región ocurren en personas no vacunadas o con esquemas incompletos, subrayando la necesidad de reforzar estrategias de inmunización. En Puebla, las autoridades continúan promoviendo la vacunación, la detección temprana y las medidas de higiene para proteger la salud pública, con especial atención a adultos jóvenes y grupos sin suficientes defensas inmunológicas.
