Japón canceló el tradicional festival de los cerezos en flor (sakura) en el parque Arakurayama Sengen, ubicado en la ciudad de Fujiyoshida, debido a los crecientes problemas provocados por el turismo masivo. La decisión fue tomada por el alcalde Shigeru Horiuchi, luego de recibir múltiples quejas de habitantes que denunciaron conductas inapropiadas por parte de visitantes, las cuales afectaron gravemente la convivencia y el respeto a la comunidad local.

Entre los incidentes reportados se encuentran el ingreso sin autorización a viviendas particulares para utilizar baños, allanamientos de propiedad privada, acumulación de basura en espacios públicos y, en casos extremos, personas realizando sus necesidades fisiológicas en jardines de residentes. Ante esta situación, las autoridades municipales argumentaron que la suspensión del evento busca proteger la dignidad, la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos. Esta es la primera vez en una década que el festival es cancelado, lo que refleja la magnitud del problema generado por la saturación turística.

La crisis derivada del turismo masificado se ha convertido en un tema relevante dentro del debate político en Japón, coincidiendo con la celebración de elecciones generales este domingo. La debilidad del yen ha impulsado un aumento significativo de visitantes extranjeros, lo que ha puesto presión sobre la infraestructura urbana y la vida cotidiana de las comunidades. Vecinos de Fujiyoshida han señalado que el flujo de turistas es tan intenso que incluso los niños son desplazados de las aceras cuando se dirigen a la escuela. Aunque el festival fue suspendido, las autoridades temen que la afluencia no disminuya durante la temporada de primavera, manteniendo la tensión entre la derrama económica del turismo y la preservación del entorno social.