
Un reporte especial de BBC Mundo, respaldado por datos de agencias de Naciones Unidas, revela una cruda realidad que contradice los discursos diplomáticos: el cese al fuego vigente en Gaza desde el 10 de octubre de 2025 ha sido una tregua en el nombre, pero no en los hechos. Según cifras de autoridades palestinas, más de 500 palestinos, incluidos al menos cien niños, han muerto en ataques israelíes desde su implementación, pintando un panorama de una “paz” que sigue matando a los más vulnerables.
Un Alto al Fuego que no Silenció las Armas
El acuerdo, celebrado internacionalmente como un paso crucial hacia la desescalada, no logró detener la violencia sobre el terreno. James Elder, portavoz de UNICEF que acaba de regresar de su séptima misión en Gaza, lo expresó sin ambages a BBC Mundo: “Un cese al fuego para frenar las bombas es un avance, pero uno que sigue enterrando niños no es suficiente”.
Los menores han sido víctimas de una variedad de tácticas militares. “Los niños murieron en ataques que van desde bombardeos de tanques hasta drones que disparan o lanzan granadas, cuadricópteros controlados remotamente y ataques aéreos”, detalló Elder. La cifra confirmada por UNICEF supera el centenar, lo que equivale a la muerte de al menos un niño por día durante el período de supuesta tregua, con la advertencia de que el número real podría ser significativamente mayor.
Una Crisis Humanitaria en un Paisaje de Destrucción Total
La violencia persistente ocurre en un contexto de devastación sin paralelo. Olga Cherevko, portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), afirmó que la vida en Gaza sigue marcada por “el desplazamiento, el trauma, la incertidumbre y las privaciones”.
Las cifras estructurales son abrumadoras:
- Más del 80% de los edificios en toda la Franja de Gaza están destruidos.
- En la Ciudad de Gaza, la cifra se eleva a un 92% de destrucción.
- La población, ya al borde de la hambruna, enfrenta ahora tormentas invernales que destrozan las carpas de los desplazados, agravando una crisis sanitaria y de refugio de proporciones catastróficas.
El Plan de Paz y la Desconexión con la Realidad
Mientras la violencia continúa en el terreno, la diplomacia avanza en paralelo. El 14 de enero de 2026, Estados Unidos anunció el inicio de la segunda fase del plan de “paz” del presidente Donald Trump para Gaza, formalmente incorporado en la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Este plan prevé la creación de una “Junta de Paz” y otros organismos internacionales para supervisar una nueva etapa centrada en el desarme y la reconstrucción masiva del territorio. Sin embargo, existe una evidente desconexión entre este marco político y la realidad inmediata de inseguridad y muerte que documentan las agencias humanitarias.
La Mirada Internacional se Desvía, el Sufrimiento Permanece
El reporte de BBC Mundo señala que, tras la firma del cese al fuego, numerosos medios internacionales desviaron su atención de Gaza, creando una falsa percepción de normalización. La realidad, sin embargo, es de una necesidad crítica de evacuaciones médicas, un sistema alimentario al borde del colapso y una población atrapada en la “línea que divide al territorio”, física y psicológicamente.
La situación presenta una contradicción fundamental: mecanismos de paz se activan en los foros globales mientras, en el mismo momento, niños mueren bajo un fuego que se supone debía haber cesado. Esta brecha entre la narrativa diplomática y la experiencia vivida por los gazatíes define la actual fase del conflicto, planteando preguntas urgentes sobre la efectividad y la implementación real de los acuerdos de alto al fuego.
