Una niña de 10 años de edad y su madre fueron liberadas de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dilley, Texas, después de pasar casi un mes en un centro de detención familiar, según informaron autoridades escolares y representantes legales. La menor, identificada como Elizabeth Zuna Caisaguano, fue detenida junto con su madre mientras se dirigían a la parada del autobús escolar en un suburbio de Columbia Heights, Minnesota, como parte de una serie de operativos de inmigración que han captado la atención pública por su impacto en comunidades escolares y familias inmigrantes.

La familia de Elizabeth, originaria de Ecuador, tiene un caso de asilo activo en curso, y su detención ocurrió el 6 de enero después de que agentes federales la detuvieran junto a su madre en un operativo de inmigración. Ambos fueron trasladados en avión a unas 1 900 kilómetros al sur, al Centro Residencial Familiar en Dilley, donde permanecieron detenidos hasta la intervención de un juez federal que bloqueó su traslado o expulsión. La jueza ordenó que la familia no fuera removida mientras su caso de asilo siguiera pendiente de revisión en tribunales.

Durante su permanencia en el centro de detención, la niña y su madre enfrentaron condiciones que generaron preocupación por su salud y bienestar, incluyendo un brote de sarampión en la instalación, lo que intensificó la inquietud de defensores de derechos humanos y funcionarios escolares. Elizabeth presentó síntomas similares a los de la gripe, mientras que su madre también experimentó problemas de salud, según reportaron personal educativo y defensores que brindaron apoyo. La situación fue seguida de cerca por personal de la Escuelas Públicas de Columbia Heights, que ha destacado el impacto emocional que la detención de estudiantes ha tenido en la comunidad escolar.

El caso de Elizabeth es uno de varios en los que menores de edad han sido detenidos junto con familiares dentro de operativos migratorios en Minnesota, incluyendo a un niño de cinco años que fue liberado junto con su padre tras una orden judicial semanas antes. La liberación de la niña y su madre fue vista como una victoria parcial para grupos defensores de inmigrantes y educadores que han exigido que los agentes federales se mantengan fuera de terrenos escolares y paradas de autobús, y que se respeten los procedimientos legales adecuados en casos de inmigración, especialmente cuando se trata de familias con niños involucrados.