El trayecto cotidiano se convirtió en una trampa para usuarios de la Ruta 21 amarilla durante la noche del 10 de febrero de 2026, cuando la unidad descendía del puente hacia la Calzada Zaragoza. Un grupo de aproximadamente siete personas abordó el camión para cometer un robo múltiple bajo la modalidad de bolseo, de acuerdo con la denuncia de los pasajeros .

Desarrollo de los hechos

El asalto ocurrió en cuestión de minutos. Entre empujones y maniobras de distracción, los presuntos delincuentes despojaron de sus pertenencias a un joven que viajaba en la unidad. La víctima solo se percató del robo cuando los agresores ya habían descendido del transporte, momento en el que solicitó la parada al conductor .

Tras el incidente, el operador de la unidad activó los mecanismos de alerta entre sus compañeros de ruta para que extremaran precauciones ante la presencia del grupo delictivo. Los pasajeros descendieron con la sensación de haber resultado ilesos físicamente, pero profundamente vulnerados ante la facilidad con la que operaron los responsables .

El contexto de inseguridad en el transporte público

El incidente ocurrido en la Ruta 21 no constituye un hecho aislado, sino que se inserta en un escenario de alta incidencia delictiva en el transporte público y espacios concurridos de Puebla. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y análisis de datos de 2023 y 2024, el estado de Puebla presenta un índice de criminalidad de 58.23, ubicándose por encima de la media nacional y solo superado por entidades como Chihuahua y Baja California .

Específicamente, el robo —bajo sus distintas modalidades— representa el delito de mayor incidencia en la entidad. Datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reportan 23,396 robos en el estado durante 2023, cifra que incluye tanto aquellos cometidos con violencia como sin ella . En 2022, los robos constituyeron el 43.8 por ciento del total de delitos cometidos en Puebla, de acuerdo con reportes de Statista citados en análisis de seguridad .

El transporte público y las vialidades principales, como la Calzada Zaragoza, son escenarios recurrentes de estos ilícitos. El Observatorio Ciudadano Nacional reportó que en 2023 un total de 3,927 personas fueron víctimas de robo en la vía pública en el estado . Adicionalmente, plataformas colaborativas como Numbeo, que recopilan percepciones de residentes y viajeros, asignan al robo en la capital poblana un índice de 67.25 por ciento, considerado “alto” en la escala de criminalidad .

Otras modalidades delictivas en la zona

La Calzada Zaragoza ha sido escenario de diversos incidentes en semanas recientes. El 2 de febrero de 2026, empleadas de un supermercado ubicado sobre dicha vialidad retuvieron a una mujer señalada por presunto robo de artículos, lo que derivó en una bronca dentro del establecimiento antes de su traslado ante el Ministerio Público .

En materia de siniestralidad vial, el 10 de febrero una unidad de la ruta 72 perdió el control sobre la misma Calzada Zaragoza, provocando un accidente que se suma a otros incidentes recientes como la caída de un pasajero de una unidad de transporte público ocurrida el 3 de febrero .

Respuesta de las autoridades y pendientes

Hasta el momento, la Secretaría de Movilidad y Transporte del estado de Puebla, encabezada por Silvia Tanús, no ha emitido un posicionamiento oficial sobre el robo múltiple denunciado en la Ruta 21. Tampoco se han reportado detenciones relacionadas con el incidente.

El caso refleja un problema estructural que organizaciones de transportistas y usuarios han señalado reiteradamente: la insuficiencia de medidas de seguridad efectivas dentro de las unidades del transporte público y la ausencia de protocolos de reacción inmediata ante la comisión de delitos en trayecto.

Contexto metropolitano y regional

La problemática de inseguridad en el transporte público no es privativa de Puebla capital. En la zona oriente del Valle de México, transportistas han realizado bloqueos en la Calzada Ignacio Zaragoza —vialidad que conecta con la capital poblana— para denunciar robos a pasajeros, extorsiones y abusos de autoridad . Los operadores han señalado la existencia de al menos ocho células criminales dedicadas al robo en transporte en esa región, presuntamente vinculadas a grupos delictivos con presencia nacional.