
El desorden y la crisis en el sistema de transporte público en Puebla no solo se traducen en largas filas y retrasos, sino también en impactos significativos en la salud mental y emocional de los usuarios que dependen diariamente de este servicio para llegar a sus trabajos, escuelas y actividades cotidianas. Psicólogos y expertos en salud mental han señalado que la incertidumbre sobre horarios, rutas y disponibilidad de unidades genera sentimientos de ansiedad, frustración y enojo, que con el tiempo pueden evolucionar hacia niveles de estrés crónico si no se atienden adecuadamente.
Quienes utilizan el transporte público han compartido experiencias de tensión emocional, fatiga psicológica e irritabilidad debido a la falta de certeza al planear sus traslados. La espera prolongada, las cancelaciones de rutas y la falta de información clara contribuyen a una sensación persistente de inestabilidad y preocupación, que puede afectar las relaciones personales, el rendimiento laboral e incluso la salud física, al generar tensiones musculares o problemas de sueño relacionados con el estrés continuo.
Especialistas consultados explican que la exposición constante a situaciones de incertidumbre y frustración puede activar respuestas de estrés en el organismo, elevando la producción de hormonas como el cortisol y afectando el equilibrio emocional de las personas. Estos efectos pueden ser más pronunciados en grupos vulnerables, como adultos mayores, estudiantes o personas con empleo informal, quienes tienen menos opciones de traslado alternativo y mayores exigencias diarias ligadas a su movilidad.
Las consecuencias del caos en el transporte —más allá del simple retraso— ponen de manifiesto la necesidad de soluciones integrales que consideren no solo la eficiencia operativa, sino también el bienestar emocional de la población. Autoridades y especialistas han enfatizado que mejorar la comunicación sobre rutas y horarios, así como implementar mecanismos de atención al usuario, pueden contribuir a reducir los niveles de estrés y frustración entre los usuarios del transporte público.
