El proyecto, enmarcado en el programa de Ventas Militares al Extranjero, permitirá la reubicación y expansión de la principal instalación naval peruana y liberará terrenos para el desarrollo del puerto comercial, en un contexto de creciente competencia geopolítica con China en la región.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos aprobó una posible venta de equipos y servicios a Perú por un valor estimado de 1,500 millones de dólares para respaldar el diseño y la construcción de nuevas instalaciones en la Base Naval del Callao, la principal infraestructura de la Marina de Guerra del Perú .

La notificación oficial fue emitida el 15 de enero de 2026 por la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA, por sus siglas en inglés), dependiente del Pentágono, y presentada al Congreso estadounidense para su revisión . El proyecto se enmarca en el programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés) y responde a una solicitud expresa del gobierno peruano .

Alcance del proyecto

De acuerdo con la documentación oficial, la inversión contempla servicios de diseño del ciclo de vida de las instalaciones, construcción, gestión de proyectos, estudios y servicios de ingeniería, evaluaciones de infraestructura, administración contractual y apoyo logístico y técnico . El contratista principal será el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (US Army Corps of Engineers) .

La implementación del proyecto requerirá la asignación de hasta 20 representantes del gobierno estadounidense o de contratistas privados en territorio peruano durante un período de hasta diez años, con el objetivo de brindar supervisión técnica y gestión de las obras .

Las autoridades estadounidenses enfatizaron que la operación “no alterará el equilibrio militar regional” y que “no tendrá un impacto adverso en la preparación defensiva de Estados Unidos” .

El Plan Maestro de la Base Naval del Callao

La inversión se enmarca en el Plan Maestro de la Base Naval del Callao, iniciado en 2016 por la Marina de Guerra en coordinación con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, ante el rápido desarrollo portuario de las últimas dos décadas que hizo necesario reubicar instalaciones militares para liberar espacio y permitir la expansión del puerto comercial .

El plan contempla tres fases:

Fase I (en ejecución desde 2023): Con una inversión de 125 millones de dólares, ya se liberaron 42.5 hectáreas que serán concesionadas para actividades logísticas, a través de PROINVERSIÓN. Durante esta fase se habilitaron vías de acceso, redes de agua y alcantarillado, y luz eléctrica .

Fase II (esta inversión de 1,500 millones): Se reubicarán las dependencias ubicadas en el entorno del muelle marginal, donde actualmente acoderan las unidades de la Escuadra, y se construirán nuevos muelles. Se edificarán las sedes de la Comandancia General de Operaciones del Pacífico (COMPERPAC), las Comandancias de las Fuerzas de Superficie (COMFAS), Submarinos (COMFASUB) y Operaciones Especiales (FOES), así como la Comandancia de la II Zona Naval y de Operaciones Guardacostas, y las Escuelas de Submarinos, Guardacostas, Salvamento y Buceo. Esta fase, que tomará al menos cuatro años, liberará otras 13.5 hectáreas que serían concesionadas para un nuevo operador portuario .

Fase III (18 meses adicionales, 300 millones de dólares): Se trasladarán las áreas ocupadas por las Direcciones de Alistamiento Naval (DIALI), de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico y de Inteligencia, las Estaciones de Misiles y Armas Submarinas, la Comandancia del Grupo de Operaciones Especiales 1, el Servicio de Policía Naval y el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público Naval – CITEN. Esta fase liberará 24 hectáreas adicionales .

Beneficios económicos

La concesión de los terrenos liberados, que seguirán siendo propiedad de la Marina de Guerra, generará ingresos estimados en 90 millones de dólares anuales para el Estado peruano y otros 90 millones para la Marina de Guerra, recursos que serán invertidos en proyectos de modernización y adquisición de unidades navales, debidamente registrados en el Plan Multianual de Inversiones (PMI) .

Contexto geopolítico

El proyecto cobra especial relevancia por su ubicación estratégica. La Base Naval del Callao se encuentra aproximadamente a 80 kilómetros (50 millas) al norte del megapuerto de Chancay, una obra de 1,300 millones de dólares construida y operada por la empresa estatal china COSCO Shipping, que inició operaciones en noviembre de 2024 . Chancay es actualmente el principal puerto de Perú y cuenta con rutas directas hacia China y Corea del Sur .

China es el principal socio comercial de Perú y de la región latinoamericana en general, lo que ha generado creciente preocupación en Washington sobre la expansión de la influencia china y el posible uso dual (civil y militar) de la infraestructura financiada por Pekín en una región que Estados Unidos ha considerado tradicionalmente dentro de su órbita estratégica .

Desde el gobierno estadounidense señalaron que esta operación “contribuirá a los objetivos de política exterior de Estados Unidos al ayudar a mejorar la seguridad de un socio importante que impulsa la estabilidad política, la paz y el progreso económico en Sudamérica” .

El congresista peruano Alejandro Munante, del partido Renovación Popular, celebró la decisión en sus redes sociales: “La decisión reafirma la alianza histórica entre Perú y EE.UU. y reconoce al país como un socio clave para la estabilidad regional y el progreso. Mientras China opera el megapuerto de Chancay, Estados Unidos está fortaleciendo la base de operaciones de la Marina peruana, permitiendo al país enfocarse más claramente en el escenario geopolítico actual y consolidar su posición como un actor relevante en Sudamérica” .

Modernización integral de las Fuerzas Armadas peruanas

La inversión en la Base Naval del Callao se inscribe en un contexto más amplio de modernización de las capacidades militares peruanas .

En el ámbito naval, Perú firmó recientemente un contrato de codesarrollo de submarinos entre los Servicios Industriales de la Marina (SIMA Perú) y Hyundai Heavy Industries (HHI) de Corea del Sur. El acuerdo, suscrito en la propia Base Naval del Callao, prevé la construcción de submarinos en el país con transferencia de tecnología y participación progresiva de la industria local .

En la Fuerza Aérea, el Congreso peruano aprobó el segundo tramo de financiamiento destinado a la adquisición de 24 cazas multirol para la Fuerza Aérea del Perú (FAP), con un presupuesto asignado de aproximadamente 2,350 millones de dólares. El proceso de selección contempla tres opciones: Rafale F4 (Dassault Aviation), F-16 Block 70 (Lockheed Martin) y Gripen E/F (Saab). En septiembre pasado, el Departamento de Estado de EE.UU. ya había aprobado una posible venta de 12 F-16 Block 70 bajo el esquema FMS, valuada en 3,420 millones de dólares .

En el Ejército, se confirmó la adquisición de tres sistemas de artillería de cohetes múltiples PULS, desarrollados por Elbit Systems de Israel, por un monto cercano a 60 millones de dólares, así como la firma de un acuerdo marco con Hyundai Rotem de Corea del Sur para la futura incorporación de tanques K2 Black Panther y vehículos blindados 8×8 K808 White Tiger .

Próximos pasos

La aprobación final dependerá del visto bueno del Congreso de Estados Unidos. El contratista principal o contratistas serán seleccionados posteriormente de una lista de proveedores aprobados, probablemente a través de un proceso competitivo .

Perú no ha anunciado un cronograma definitivo para completar la reubicación de la base naval, que se desarrollará en los próximos años conforme avancen las distintas fases del Plan Maestro .