
Seis familias fueron desalojadas y persiste el riesgo de contaminación del río Cazones
Desarrollo de la contingencia
Un derrame de hidrocarburo registrado desde la mañana del viernes en el ejido San Miguel Mecatepec, municipio de Tihuatlán, Veracruz, mantiene en estado de alerta a la población de la región. La noche del sábado, al menos seis familias tuvieron que ser desalojadas debido a que los vapores tóxicos alcanzaron áreas habitadas, provocando irritación ocular y afectaciones respiratorias entre los residentes .
De acuerdo con Adolfo Cruz Muñoz, agente municipal del ejido, el olor se intensificó durante la noche, obligando a desalojar a familias que ya no podían permanecer en sus viviendas. “El olor era insoportable; causaba ojos llorosos y malestar en las vías respiratorias”, explicó el funcionario. Aunque se habilitó un albergue, las personas afectadas optaron por refugiarse con familiares .
El incidente, originado por la ruptura de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), continúa activo y sin control total. El derrame se originó en el cerro Mecatepec, donde hace algunos meses ya se había registrado una fuga. En esta ocasión, el hidrocarburo ha descendido por canales naturales y continuado su recorrido por un canal construido junto a la Termoeléctrica, lo que ha permitido que el crudo alcance el sector Ampliación Manantial, una zona con viviendas y un jardín de niños CAIC .
Riesgo de contaminación del río Cazones
La principal preocupación de las autoridades locales y los pobladores es que el hidrocarburo pueda llegar al río Cazones, uno de los afluentes más importantes de la región norte de Veracruz. Cruz Muñoz advirtió que el avance del contaminante representa un riesgo mayor, pues el canal por donde escurre desemboca en rutas que podrían llevar el crudo hacia este cuerpo de agua .
El temor no es infundado. La región de Tihuatlán ha registrado en los últimos años varios incidentes relacionados con infraestructura petrolera, debido a la presencia de ductos que atraviesan zonas rurales y urbanas. Los derrames en cuerpos de agua y canales pluviales representan un riesgo directo para la salud humana y para ecosistemas que conectan con el río Cazones .
Cabe recordar que en noviembre de 2025, un derrame de hidrocarburos en el río Cazones dejó sin agua potable a importantes sectores de la población de Poza Rica, lo que obligó a las autoridades a suspender el bombeo de agua y solicitar a los ciudadanos hacer uso racionado del líquido .
Respuesta de las autoridades y Pemex
Elementos de Protección Civil local y estatal se mantienen en la zona para monitorear la calidad del aire y apoyar a las familias afectadas. Sin embargo, la comunidad insiste en que Pemex debe acelerar las acciones de contención y saneamiento .
“Limpieza aún no hacen; están atacando la fuga”, señaló el agente municipal, quien informó que aunque personal de Pemex ya se encuentra en el sitio, los trabajos se han concentrado únicamente en controlar el punto de fuga, localizado a unos 300 metros de la zona urbana, sin que hasta ahora haya comenzado la recolección del crudo acumulado en el canal pluvial .
Los pobladores han solicitado que se inicie de inmediato el retiro de los residuos del canal que atraviesa la zona urbana, donde se ubican viviendas y el jardín de niños, para evitar mayores afectaciones a la salud de la población .
Impacto en la salud y el medio ambiente
Ambientalistas, académicos y personal de salud de la región han advertido que la exposición prolongada a vapores de hidrocarburo puede causar daños respiratorios, neurológicos y dermatológicos, además de afectar fauna y flora en los cauces contaminados .
En otros derrames recientes en la entidad, como el registrado en el río Pantepec en octubre de 2025, Pemex desplegó labores intensivas de limpieza que incluyeron la participación de más de 755 trabajadores, la instalación de barreras de contención y equipos especializados para la recuperación de hidrocarburos. En aquella ocasión, la paraestatal logró recuperar 2.51 millones de litros de crudo .
Antecedentes en la región
La zona norte de Veracruz tiene un historial recurrente de incidentes en infraestructura petrolera. En junio de 2025, una fuga en un ducto de Pemex ocurrida en Xicotepec de Juárez, Puebla, contaminó el río Cazones y obligó a los municipios de Poza Rica y Coatzintla a suspender el suministro de agua potable .
Organizaciones civiles han señalado que entre 2018 y 2024, Pemex registró 270 fugas consideradas “moderadas y graves”, concentrándose el 50.7% de estos incidentes en Tabasco y Veracruz. La falta de mantenimiento a la infraestructura ductil es señalada como una de las principales causas de estas contingencias.
Exigencias de la comunidad
Los vecinos de San Miguel Mecatepec han insistido en que Pemex debe acelerar las acciones de control y saneamiento, así como iniciar de inmediato la recolección del crudo ya derramado para evitar que el daño ambiental sea irreversible.
“Hace unos meses ya se había registrado otra fuga, aunque en esta ocasión con mayor intensidad”, recordó el agente municipal, al tiempo que solicitó mayor celeridad en las labores para evitar que el hidrocarburo continúe avanzando hacia el río Cazones y cause una catástrofe ambiental de mayores proporciones .
