En Puebla, más de 44 000 derechohabientes del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) enfrentan una situación de rezago habitacional. Esto se traduce en que un número significativo de afiliados reside en casas que carecen de condiciones adecuadas o servicios básicos, como acceso continuo a agua potable, electricidad, gas o drenaje. La problemática refleja que a pesar de contar con un crédito o afiliación, las condiciones de vivienda digna aún no se alcanzan para todos los trabajadores.

Especialistas en temas de vivienda señalan que el rezago habitacional no solo implica la falta de construcción de nuevas viviendas, sino también la insuficiencia de mejoras y servicios en las ya existentes. Muchos hogares no cuentan con los elementos mínimos para garantizar calidad de vida y bienestar, lo que afecta especialmente a familias con ingresos limitados. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de reforzar políticas públicas orientadas a la mejora y acceso a vivienda digna para la población trabajadora.

Organizaciones civiles y actores del sector vivienda han manifestado que es indispensable incrementar tanto la oferta de viviendas accesibles como los programas de apoyo para mejorar las condiciones de las casas actuales. Asimismo, señalan que la articulación entre distintos niveles de gobierno y el propio Infonavit es clave para atender de manera integral el rezago habitacional. Sin intervenciones efectivas, este rezago puede persistir y afectar a nuevas generaciones de derechohabientes.

La discusión sobre el rezago habitacional en Puebla se inscribe en un contexto más amplio de necesidades sociales y económicas. El acceso a una vivienda digna es fundamental para el desarrollo y la calidad de vida de las familias, y su carencia puede tener efectos en otros aspectos, como la salud, educación y oportunidades laborales. Por ello, la atención a esta problemática es una prioridad en la agenda pública relacionada con el bienestar social y el desarrollo urbano sostenible.