
México y Canadá acordaron fortalecer su relación bilateral mediante un plan de acción conjunto orientado a ampliar la cooperación en comercio, inversión, cadenas de suministro y seguridad. La estrategia busca consolidar una integración económica más profunda entre ambos países, en un contexto internacional marcado por ajustes en los mercados, reconfiguración de flujos comerciales y tensiones geopolíticas.
De acuerdo con lo planteado, uno de los ejes centrales del acuerdo será el desarrollo de minerales críticos, sector considerado estratégico para industrias clave como la tecnológica, energética y de transición hacia energías limpias. En este ámbito, México pretende aprovechar la experiencia canadiense no solo en la extracción, sino también en el procesamiento, refinación y generación de valor agregado, con el objetivo de fortalecer capacidades productivas internas y reducir dependencias externas.
El plan también contempla reforzar la colaboración en infraestructura, particularmente aquella que facilita el comercio y la logística regional, así como acciones coordinadas en materia de seguridad para ofrecer un entorno más estable, competitivo y confiable para la inversión. Ambas naciones coincidieron en que mejorar las condiciones de certidumbre es clave para atraer capital y fomentar proyectos de largo plazo en América del Norte.
Con esta agenda, México y Canadá buscan diversificar y profundizar su cooperación económica, fortalecer su posición como socios estratégicos y responder de manera conjunta a los desafíos del entorno global, apostando por una relación bilateral más sólida, moderna y orientada al desarrollo sostenible.
