
Después de permanecer más de cuatro días atrincherado en su oficina de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos, finalmente abandonó las instalaciones de la dependencia este martes. Su decisión ocurrió tras recibir formalmente el oficio que oficializa su remoción del cargo, documento que había exigido como requisito para dejar el puesto que ocupaba desde 2021.
Arriaga había permanecido dentro de su despacho desde el pasado viernes, negándose a salir hasta obtener la notificación escrita de su separación, lo que motivó un episodio de tensión dentro de la dependencia. Durante su salida, firmó el documento de destitución y se despidió de su antigua área de trabajo antes de dejar el edificio. A su paso recibió demostraciones de apoyo de algunos colaboradores y simpatizantes.
El exfuncionario señaló en declaraciones públicas que considera que “lo mínimo que un trabajador debería recibir” es una notificación formal conforme a la ley antes de dejar un cargo. Tras firmar el oficio, aseguró que partiría en cuestión de minutos y que retomará su vida profesional en Ciudad Juárez, donde anteriormente se desempeñaba como profesor, aunque no ofreció detalles precisos sobre sus próximos pasos.
La salida de Arriaga también marcó el cierre de un capítulo de controversia en torno a su gestión y la transición en la SEP. Tras su salida, la dependencia avanzó con el nombramiento de un nuevo responsable en la Dirección General de Materiales Educativos, en medio de un contexto de cambios y ajustes en la política educativa vigente.
