El Museo Británico retiró el término Palestina de algunas exhibiciones históricas dedicadas al antiguo Oriente Medio, tras recibir señalamientos del grupo UK Lawyers for Israel. La organización argumentó que el uso de ese nombre para contextos de hace miles de años podría resultar anacrónico, lo que derivó en la modificación de ciertos textos y mapas dentro de las salas del museo.

La decisión generó críticas y abrió un debate internacional sobre la representación histórica de la región. Mientras sectores académicos y diplomáticos cuestionaron la medida al considerar que responde a presiones externas y políticas, el museo sostuvo que los cambios forman parte de una revisión más amplia de sus contenidos curatoriales y negó haber eliminado por completo la referencia al término en todas sus galerías.