En una audiencia que ha captado la atención internacional, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, compareció por primera vez ante un tribunal como parte de un juicio que cuestiona las prácticas de diseño de las grandes plataformas sociales. La demanda sostiene que estas redes han implementado características que fomentan el uso excesivo y compulsivo entre niños y adolescentes, generando impactos negativos en su salud mental y bienestar general.

Durante la sesión ante un jurado, Zuckerberg respondió preguntas sobre cómo se desarrollan las funciones dentro de sus redes sociales, incluyendo mecanismos que, según los demandantes, buscan mantener a los usuarios enganchados durante largos periodos. El CEO expresó la postura de la empresa sobre la seguridad y el bienestar de los menores, defendiendo las políticas internas y los esfuerzos implementados para moderar contenidos y proteger a los grupos más jóvenes.

Este juicio es considerado un caso de gran relevancia, ya que podría sentar un precedente legal significativo para la industria tecnológica, afectando la regulación de plataformas sociales y las obligaciones de las compañías en relación con el impacto de sus productos en la población infantil. Organizaciones de salud y expertos en psicología han seguido de cerca el proceso, destacando la importancia de la discusión sobre el diseño ético de aplicaciones digitales.

Mientras se desarrolla el juicio, la atención se centra en cómo el sistema judicial estadounidense abordará las acusaciones de manipulación del comportamiento y adicción digital, y qué implicaciones podría tener una sentencia en contra de Meta. El resultado podría influir en futuras demandas similares y en posibles cambios regulatorios tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo.