
En una sesión histórica que se prolongó hasta la madrugada de este miércoles, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una de las iniciativas emblemáticas del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La votación en lo general registró 469 votos a favor con el respaldo de todos los partidos, mientras que en lo particular se aprobó con 411 votos a favor y 58 en contra, tras la presentación de 118 reservas que no prosperaron .
La reforma modifica el Apartado A del Artículo 123 constitucional y establece un calendario escalonado para su implementación, con el objetivo de garantizar la viabilidad económica y evitar impactos abruptos en la productividad empresarial y el empleo formal . El decreto ahora deberá ser aprobado por al menos 17 congresos estatales para su promulgación definitiva .
Gradualidad y mecanismos de aplicación
El régimen transitorio aprobado contempla la siguiente reducción progresiva de la jornada laboral:
- 2026: se mantienen 48 horas (periodo de adecuación)
- 2027: reducción a 46 horas semanales
- 2028: disminución a 44 horas
- 2029: ajuste a 42 horas
- 2030: consolidación en 40 horas semanales
La reforma garantiza que no habrá reducción de salarios ni de prestaciones para los trabajadores. Asimismo, se establece que las horas extraordinarias comenzarán a contabilizarse a partir de la hora 41 y no de la 49 como ocurre actualmente, y se pagarán al 100 por ciento adicional . El tiempo extra no podrá exceder las 12 horas a la semana, distribuidas hasta en cuatro horas diarias con un máximo de cuatro días. De rebasarse ese límite, el empleador deberá pagar 200 por ciento adicional .
Un punto relevante es la prohibición expresa de que menores de 18 años realicen horas extraordinarias . Además, se mantiene en la Constitución que “por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario”, sin que se haya incluido la demanda de dos días de descanso por cinco trabajados .
La entrada en vigor de la reforma está prevista para el 1 de mayo de 2026 . Los empleadores deberán implementar sistemas digitales obligatorios para controlar la jornada laboral, y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emitirá las reglas operativas correspondientes .
Posturas en el debate legislativo
El oficialismo defendió la gradualidad como un mecanismo necesario para no afectar salarios y permitir ajustes por sector. La diputada Rosario Orozco Caballero (Morena) argumentó: “Reducir dos horas por año brinda certeza tanto a los trabajadores como a los empleadores, permite ajustes organizativos, contratación progresiva, planeación presupuestal y adaptación productiva sin sobresaltos. Las grandes transformaciones sociales no se sostienen en la improvisación, se sostienen en la viabilidad”.
Maiella Gómez Maldonado, presidenta de la Comisión de Trabajo, destacó que la reforma reconoce “el derecho de la persona trabajadora a la libertad sobre su tiempo, para que ella sea quien decida cómo invertirlo y dotarle de dignidad”. Por el Partido del Trabajo, la diputada Lilia Aguilar Gil calificó la reforma como parte de “la primavera laboral mexicana” y una “revolución de las conciencias” con un cambio paulatino del sistema económico.
El secretario de Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, defendió la gradualidad y adelantó que se trabaja en un sistema electrónico para vigilar el cumplimiento de la nueva norma una vez que entre en vigor .
La oposición, aunque respaldó la reforma en lo general, presentó críticas sustanciales. Laura Ballesteros de Movimiento Ciudadano cuestionó desde la tribuna: “¿Se sienten orgullosos de esta chicanada que ustedes defienden como avance, aunque le estén dando gato por liebre a la población?”, proponiendo irónicamente que los diputados cumplan una jornada de 48 horas semanales con un solo día de descanso, aplicando el mismo esquema progresivo.
Annia Gómez Cárdenas (PAN) señaló: “La jornada de 40 horas es justa, la apoyamos, la defendemos. Lo que no respaldamos es la simulación: 40 horas distribuidas en 6 días no transforman nada. Ampliar horas extra cancela el beneficio, mandar la aplicación hasta el 2030 envía un mensaje muy claro: para la 4T no hay urgencia”.
Por el PRI, César Alejandro Domínguez alertó que las pequeñas y medianas empresas no tendrán recursos suficientes para hacer frente a esta nueva carga laboral porque las cuotas obrero-patronales y el impuesto sobre nómina aumentarán.
El debate se prolongó por horas debido a la presentación de más de 300 propuestas de modificación, ninguna de las cuales fue aprobada . Durante la discusión, se generó un momento de tensión cuando el diputado Pedro Haces (Morena) respondió a críticas de la oposición con la frase “calladitos se ven más bonitos”, a lo que el panista Elías Lixa replicó: “Calladito aquí nadie se ve bonito, pero usted ni hablando bonito queda bien” .
Críticas desde el sector trabajador
El Frente Nacional por las 40 horas protestó en las inmediaciones de la sede legislativa previo a la discusión, manifestando su descontento con la reforma aprobada. Ángel Castellanos, vocero del frente, declaró: “No nos parece una reforma, es más bien una deforma porque, en lugar de garantizar derechos para la clase trabajadora, lo que garantiza es que trabajemos mucho más y que nuestro trabajo valga menos. Es una reforma regresiva en muchos sentidos. En inicio, no se están cumpliendo los dos días de descanso, que es el espíritu original de la propuesta” .
El descontento tiene su origen en dos elementos principales: la exclusión explícita de que haya dos días de descanso por cinco trabajados, una de las banderas más visibles de la reforma impulsada originalmente por la diputada de Morena Susana Prieto en la legislatura pasada, y las modificaciones planteadas al esquema de pago de horas extras, que algunos gremios consideran ambiguas y perjudiciales para el descanso y los ingresos de los trabajadores .
Impacto económico y perspectivas
Especialistas y organismos empresariales han advertido sobre los retos que enfrentarán las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que representan más del 99% de las unidades económicas del país y generan el 65% del empleo.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estimó que la reforma tendrá un costo anual del 5% para las empresas hasta 2030, y advirtió que muchas pequeñas y medianas empresas no podrán absorber dichos costos y tendrán que despedir empleados para sobrevivir . Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta del IMEF, señaló que este aumento en costos laborales se suma al incremento en días de vacaciones, aumentos de doble dígito al salario mínimo e incorporación a la seguridad social de trabajadores de ciertas plataformas digitales .
La presidenta del Colegio de Economistas de Aguascalientes, María del Carmen Corchado Reyes, advirtió que existen dos alternativas para cubrir las horas que dejarán de trabajarse: el pago de horas extras o la contratación de nuevo personal. En el primer caso, el costo laboral podría incrementarse entre 36 y 38 por ciento, mientras que en el segundo escenario, una nueva contratación implicaría un aumento aproximado del 22 por ciento . La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) ha estimado un gasto adicional anual de hasta 66 mil pesos por trabajador .
Corchado Reyes subrayó que no es lo mismo el impacto en el sector productivo que en el de servicios. En este último, trabajadores como meseros o despachadores de gasolina podrían ver reducidos sus ingresos al disminuir las horas en las que perciben propinas .
El abogado laboral Oscar de la Vega ponderó que en México son las pequeñas y medianas empresas los mayores patrones, no las grandes multinacionales, y advirtió que sin aumento de productividad, existe el riesgo de generar más informalidad en donde no hay vacaciones, seguridad social ni beneficios .
En materia fiscal, especialistas señalan que la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) no hace distinción por el ingreso de tiempo extra, por lo que también procede la retención del gravamen, lo que podría afectar los ingresos netos de los trabajadores que realicen horas extraordinarias .
Contexto internacional y respaldo gubernamental
México se encuentra entre los países con mayor número de horas trabajadas dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un promedio de 48 horas semanales en comparación con el promedio de 37.2 horas de los países miembros . La reforma busca alinearse con los estándares internacionales y recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueven una semana laboral de 40 horas sin reducción salarial .
El gobierno ha defendido la gradualidad como un mecanismo para evitar impactos abruptos en la productividad empresarial y en el empleo formal . La propuesta incluye medidas de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, como beneficios fiscales (ISR preferencial, deducibilidad total de nómina, acreditamiento parcial de cuotas IMSS), créditos fiscales temporales, devolución acelerada de IVA, y la creación de un Fondo Federal para Productividad y Ajuste Laboral, así como programas de capacitación, digitalización y reconversión laboral .
Próximos pasos
El decreto aprobado por la Cámara de Diputados será turnado a los congresos estatales para su análisis y, en su caso, aprobación por al menos 17 legislaturas locales. De lograr la mayoría necesaria, la reforma sería promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación para entrar en vigor a partir de 2026, con el esquema gradual que permitirá que en 2030 México cuente con una jornada laboral de 40 horas semanales como nuevo estándar nacional .
El foco estará ahora en la reglamentación secundaria y en la reacción del mercado laboral. México se suma así a una tendencia internacional hacia jornadas más cortas, con la particularidad de una implementación gradual que busca equilibrar la mejora de derechos laborales con la viabilidad económica de las empresas, especialmente las de menor tamaño .
