
La Armada de México despachó este martes un nuevo cargamento con cerca de 1,200 toneladas de alimentos de primera necesidad hacia Cuba, en el marco de una estrategia de apoyo humanitario que busca mitigar los efectos del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos a la isla caribeña .
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que los buques de apoyo logístico Papaloapan y Huasteco zarparon del puerto de Veracruz con un total de 1,193 toneladas de víveres destinados a la población civil cubana. Se estima que la travesía tenga una duración aproximada de cuatro días para llegar a su destino .
Detalles del envío humanitario
El cargamento está distribuido de la siguiente manera entre las dos embarcaciones :
- ARM Papaloapan: Transporta 1,078 toneladas de productos, principalmente frijol y leche en polvo.
- ARM Huasteco: Lleva 92 toneladas de frijol y 23 toneladas de alimentos diversos recabados por organizaciones sociales, con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de México, a través de un centro de acopio instalado en el Centro Histórico capitalino.
Para las maniobras de embarque, así como para el posterior desembarque en territorio cubano, se desplegaron más de 350 elementos navales, además de una grúa y cinco montacargas .
Este envío constituye el segundo realizado por México en menos de un mes. El primero, que llegó a La Habana el pasado 12 de febrero, consistió en 814 toneladas de alimentos y artículos de higiene a bordo de los buques Papaloapan e Isla Holbox. En aquella ocasión, el gobierno mexicano indicó que quedaban pendientes más de mil 500 toneladas de leche en polvo y frijol por enviar .
Contexto de la crisis en Cuba
El envío de ayuda humanitaria se produce en un escenario de extrema complejidad para la isla, derivado del bloqueo energético impulsado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump. A finales de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba, lo que constituye la sanción más reciente y severa contra la nación caribeña .
Hasta antes de esta restricción, Cuba dependía en gran medida de los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor. Sin embargo, esta línea de suministro se interrumpió tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas a principios de enero .
Ante esta situación, México pasó a convertirse en una fuente alternativa de combustible para la isla. No obstante, el suministro también se vio afectado por la amenaza arancelaria de Washington. La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) había suspendido en enero los envíos de crudo a Cuba, incluso antes del anuncio de Trump, sin que se aclarara oficialmente la razón de esta decisión .
La falta de combustible ha agravado los problemas estructurales que enfrenta Cuba. Los apagones se han intensificado, el transporte público se ha reducido drásticamente y la distribución de alimentos se ha visto obstaculizada. Las autoridades cubanas advirtieron a las aerolíneas que no hay suficiente combustible para que los aviones reposten en la isla, lo que llevó a compañías como Air Canada a suspender sus vuelos, mientras que otras optaron por realizar escalas en República Dominicana para reabastecerse .
La posición del gobierno mexicano
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que su gobierno mantendrá el envío de ayuda humanitaria a Cuba con alimentos, aunque sin incluir petróleo por el momento, mientras realiza gestiones diplomáticas para evitar las represalias de Estados Unidos, su principal socio comercial .
La mandataria ha señalado que existen conversaciones en curso para explorar si México puede facilitar un diálogo entre Estados Unidos y Cuba, con el objetivo de encontrar una solución pacífica al conflicto. “Hemos planteado que México pone todo de su parte para generar un diálogo pacífico, y que además ningún país tenga la sanción para recibir petróleos y derivados para su funcionamiento cotidiano”, declaró Sheinbaum .
La cancillería mexicana enmarcó este nuevo cargamento en la “tradición solidaria” del país con las naciones de América Latina y, en particular, con Cuba, recordando que en meses recientes también se envió ayuda a otras regiones del continente afectadas por emergencias, como los incendios en California y Chile, así como las inundaciones en Texas .
Impacto en la población cubana
La llegada de la ayuda humanitaria mexicana ha sido recibida con esperanza por los cubanos, que enfrentan una situación de extrema carestía. Durante la recepción del primer envío, Yohandri Espinosa, un ingeniero de 34 años, expresó a The Associated Press: “Esta es una ayuda increíblemente importante para el pueblo cubano en este momento. Estamos viviendo tiempos difíciles de gran necesidad e incertidumbre y no sabemos cuánto tiempo estaremos así” .
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó las amenazas de Trump como un “bloqueo energético” y afirmó que afecta al transporte, los hospitales, las escuelas, el turismo y la producción de alimentos. Ante esta situación, pidió a los cubanos “esfuerzo” y “creatividad” para resistir el estrangulamiento, que evoca los peores periodos de escasez de la década de los noventa .
Pronóstico y perspectivas
La ayuda humanitaria mexicana, si bien representa un alivio temporal para la población cubana, no resuelve el problema de fondo derivado de la falta de combustible. La ONU ha advertido que los millonarios planes de ayuda humanitaria para Cuba, especialmente destinados a apoyar a las víctimas del devastador huracán Melissa que golpeó el oriente cubano en 2025, corren el riesgo de ralentizarse debido al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos .
El coordinador residente de la ONU en la isla, Francisco Pichón, declaró que “el acceso a combustible es urgente para poder responder y proteger a la población más vulnerable”, en un país que ha sufrido el impacto consecutivo de tres huracanes en dos años y que enfrenta desafíos estructurales en su economía .
México ha ofrecido su disposición para actuar como mediador en el conflicto, aunque Sheinbaum ha subrayado que cualquier iniciativa dependerá exclusivamente de la voluntad de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, y que se enmarca en los principios constitucionales de la política exterior mexicana: autodeterminación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de las controversias .
