
El especialista Gabriel Gamboa impartió la conferencia dirigida a niñas, niños y adolescentes, abordando la importancia de la inteligencia emocional y la formación en valores como herramientas para el desarrollo integral
En el marco de las acciones para fortalecer la salud mental y el bienestar emocional de la infancia poblana, el Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niñas, Niños y Adolescentes llevó a cabo el foro “Generadores de cambio: Un viaje de valores y emociones” en las instalaciones del Congreso del Estado de Puebla.
La conferencia fue impartida por Gabriel Gamboa, especialista en desarrollo emocional y formación en valores, quien compartió herramientas y reflexiones dirigidas a los más pequeños para que aprendan a identificar, comprender y gestionar sus emociones, así como a fortalecer valores fundamentales como la empatía, la solidaridad, el respeto y la responsabilidad.
Un espacio para la formación integral
El foro “Generadores de cambio” se concibe como un espacio de encuentro y aprendizaje donde niñas, niños y adolescentes pueden explorar su mundo emocional y adquirir habilidades que les permitan enfrentar los desafíos de la vida cotidiana con mayor resiliencia y bienestar.
Durante la sesión, Gabriel Gamboa abordó temas como la identificación de emociones básicas, la importancia de expresar lo que sentimos de manera asertiva, el valor de la escucha activa y la empatía hacia los demás, así como estrategias para resolver conflictos de manera pacífica y constructiva.
La metodología del taller incluyó dinámicas participativas, ejercicios de reflexión individual y grupal, así como actividades lúdicas que facilitaron la comprensión de conceptos abstractos como la inteligencia emocional y los valores, adaptándolos al nivel de desarrollo de los participantes.
La importancia de la salud mental en la infancia
La iniciativa del Centro Poblano de Salud Mental Integral responde a una necesidad cada vez más reconocida a nivel global: la atención a la salud mental desde edades tempranas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años experimenta algún trastorno mental, y la mayoría de estos casos no se detectan ni se tratan adecuadamente.
Los trastornos de salud mental en la infancia y adolescencia pueden tener consecuencias significativas en el desarrollo, afectando el rendimiento escolar, las relaciones sociales y la calidad de vida en general. Sin embargo, la prevención y la intervención temprana pueden marcar una diferencia sustancial en el curso de estos problemas.
Iniciativas como el foro “Generadores de cambio” buscan precisamente actuar desde la prevención, dotando a niñas, niños y adolescentes de herramientas emocionales y sociales que les permitan navegar los desafíos propios de su edad y construir una base sólida para su salud mental futura.
Valores que transforman
El foro no solo abordó la salud mental desde una perspectiva clínica o terapéutica, sino que también puso un énfasis especial en la formación en valores como pilar fundamental para el desarrollo integral de las personas.
Gabriel Gamboa destacó durante su intervención que los valores no son conceptos abstractos o lejanos, sino guías prácticas que orientan nuestras decisiones y acciones en la vida cotidiana. Valores como la honestidad, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad y la empatía son herramientas concretas que ayudan a construir relaciones saludables y comunidades más armoniosas.
La propuesta central del foro es que los participantes se conviertan en verdaderos “generadores de cambio” en sus entornos familiares, escolares y comunitarios, llevando consigo lo aprendido sobre inteligencia emocional y convivencia sana, y compartiéndolo con quienes les rodean.
La salud mental como prioridad en Puebla
El gobierno del estado de Puebla, a través del Centro Poblano de Salud Mental Integral, ha impulsado diversas acciones para atender la salud mental de la población, con especial énfasis en grupos vulnerables como la infancia, la adolescencia, las personas adultas mayores y quienes enfrentan situaciones de violencia o marginación.
Este foro realizado en el Congreso del Estado refuerza el compromiso de generar políticas públicas con enfoque en el bienestar emocional de las nuevas generaciones, así como de sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la salud mental como componente esencial del desarrollo humano.
La realización de este tipo de actividades en espacios institucionales como el Congreso del Estado también busca visibilizar la relevancia del tema y promover la colaboración entre diferentes instancias gubernamentales y sociales para abordar de manera integral los desafíos en materia de salud mental infantil y juvenil.
El papel de la familia y la comunidad
Durante el foro, Gabriel Gamboa enfatizó que la salud mental y la formación en valores no son responsabilidad exclusiva de las instituciones educativas o de salud, sino que involucran a toda la sociedad, comenzando por la familia.
Los padres, madres y cuidadores juegan un papel fundamental en el desarrollo emocional de niñas, niños y adolescentes. La forma en que los adultos manejan sus propias emociones, la calidad de la comunicación familiar, el establecimiento de límites claros y afectuosos, y el modelado de comportamientos basados en valores son factores que influyen directamente en la salud mental de los más pequeños.
La comunidad, por su parte, también tiene un papel que desempeñar. Espacios seguros para el juego y la convivencia, redes de apoyo vecinal, actividades extracurriculares que fomenten el desarrollo integral, y una cultura que valore y promueva el bienestar emocional son elementos que contribuyen a crear entornos favorables para la salud mental infantil.
Recomendaciones para padres y educadores
Como parte de las conclusiones del foro, se compartieron algunas recomendaciones prácticas para padres, madres y educadores interesados en promover la salud mental y los valores en niñas, niños y adolescentes:
- Validar las emociones: Permitir que los niños expresen lo que sienten sin juzgarlos ni minimizar sus experiencias. Todas las emociones son válidas y cumplen una función.
- Enseñar con el ejemplo: Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Modelar comportamientos basados en valores es la forma más efectiva de transmitirlos.
- Fomentar la comunicación: Crear espacios de diálogo abierto y respetuoso donde los niños se sientan seguros para compartir sus pensamientos y sentimientos.
- Establecer límites claros: Los límites, cuando se establecen con afecto y consistencia, brindan seguridad y ayudan a los niños a desarrollar autocontrol.
- Promover la autonomía: Permitir que los niños tomen decisiones acordes a su edad y asuman responsabilidades fomenta su autoestima y sentido de competencia.
- Buscar ayuda cuando sea necesario: Si se observan señales de alerta como cambios significativos en el comportamiento, aislamiento, irritabilidad persistente o problemas para dormir, es importante buscar orientación profesional.
Un compromiso continuo
El foro “Generadores de cambio: Un viaje de valores y emociones” representa una de muchas acciones que el Centro Poblano de Salud Mental Integral tiene planeadas para continuar promoviendo la salud mental infantil en el estado de Puebla.
La institución anunció que continuará desarrollando programas, talleres y actividades dirigidas a niñas, niños, adolescentes y sus familias, así como a profesionales de la educación y la salud que trabajan con esta población.
El objetivo final es construir una sociedad donde la salud mental sea valorada y atendida con la misma importancia que la salud física, y donde cada niño, niña y adolescente tenga la oportunidad de desarrollarse plenamente en un entorno que promueva su bienestar emocional y la formación en valores.
