
Juan Tepal, Edgar Juárez y Teo Ortega forman parte de los 300 elementos que buscan reforzar el orden en las vialidades, pero su trabajo se ve constantemente obstaculizado por conductores y peatones que ignoran sus indicaciones y responden con agresiones verbales.
En medio del flujo vehicular de las avenidas de Puebla, los agentes de proximidad vial buscan reforzar el orden en un contexto donde, durante años, la presencia de la autoridad fue limitada y el cumplimiento del reglamento, opcional. En la jornada diaria, Juan Tepal, Edgar Juárez y Teo Ortega enfrentan insultos, conductores que desatienden indicaciones y peatones que cruzan sin respetar las señales, una realidad que contrasta con el objetivo humanista y preventivo con el que fue creada esta corporación.
Una corporación nacida para la prevención
Los agentes de proximidad vial iniciaron operaciones en noviembre de 2025 como una nueva corporación dependiente de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) del estado de Puebla . Se trata de más de 300 elementos, hombres y mujeres con formación universitaria y capacitación especializada en la Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad del Estado de Puebla (UCIPS), donde recibieron instrucción en atención ciudadana, reglamento de movilidad y primeros auxilios .
El gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta, impulsó esta estrategia con una visión humanista y preventiva, buscando marcar un nuevo capítulo en la prevención, la orientación y la protección en beneficio de quienes transitan por las vialidades de la entidad . La misión principal de los agentes es promover el respeto entre peatones, ciclistas y automovilistas, así como fortalecer la convivencia responsable en el espacio público.
Durante sus primeros meses de operación, que se extendieron hasta diciembre de 2025, los agentes tuvieron una función exclusivamente preventiva y de orientación, sin facultades para imponer multas. Fue a partir de enero de 2026 cuando comenzaron a aplicar sanciones a quienes incurren en faltas como exceso de velocidad, invasión de ciclovías o desacato a las señales de tránsito .
La voz de los agentes: una labor de resistencia
Teo Ortega Castelán, uno de los agentes mencionados en el reportaje de El Sol de Puebla, explicó en el marco del inicio de operaciones de la Dirección de Proximidad Vial que su labor principal es fomentar la conciencia y la cultura vial entre la ciudadanía, orientada tanto a peatones como a conductores sobre el correcto uso de señalamientos y semáforos .
Sin embargo, la realidad en las calles dista mucho del ideal planteado. Los agentes enfrentan diariamente insultos y desatención por parte de conductores y peatones que no están acostumbrados a la presencia de la autoridad en materia de movilidad. La falta de cultura vial y el arraigo de malos hábitos entre los usuarios de las vías se han convertido en el principal obstáculo para cumplir su cometido.
Juan Tepal, Edgar Juárez y Teo Ortega coinciden en que la mayor dificultad no es el tráfico ni las condiciones de las vialidades, sino la actitud de las personas. Conductores que ignoran sus indicaciones, peatones que cruzan sin precaución mientras desoyen sus llamados de atención, y una constante exposición a la agresión verbal que han aprendido a sortear con estoicismo y profesionalismo.
El contexto de riesgo: una ciudad que privilegia al automóvil
La labor de estos agentes cobra especial relevancia si se considera el contexto de movilidad en Puebla. De acuerdo con un estudio reciente de la Universidad Iberoamericana Puebla, caminar por las calles de la capital continúa siendo una actividad de alto riesgo . La investigación analiza la movilidad peatonal en la ciudad y concluye que, pese a los esfuerzos institucionales, Puebla sigue privilegiando al automóvil por encima del peatón.
Las cifras de siniestralidad vial son alarmantes. De enero a julio de 2025, los accidentes de tránsito dejaron 590 muertes en Puebla, una cifra superior a las 509 víctimas de homicidio doloso registradas en el mismo periodo de 2024, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública . Mayo fue el mes con más muertes en carreteras, con 119 víctimas.
En el periodo de enero a septiembre de 2025, la Policía de Caminos contabilizó mil 438 hechos de tránsito en vialidades de jurisdicción estatal como Periférico Ecológico, Vía Atlixcáyotl, Bulevar Atlixco, Bulevar del Niño Poblano y autopista México-Puebla . Esto representa un promedio de casi 6 accidentes diarios en estas vías.
Los puntos más conflictivos: los “cruceros negros”
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana correspondiente a 2025, los cruces con mayor número de accidentes en la capital se ubican en puntos específicos que han sido identificados como “cruceros negros” . Estos son:
- Bulevar Carmen Serdán esquina con 5 de Febrero (24 accidentes)
- Bulevar Norte y 10 Poniente (11 accidentes)
- Bulevar 18 de Noviembre y 16 Oriente (11 accidentes)
- Calzada Zaragoza y avenida Unidad Deportiva (10 accidentes)
- Avenida 16 de Septiembre y 117 Poniente (7 accidentes)
Estos puntos requieren intervenciones urgentes de rediseño urbano para disminuir los riesgos. Aunque han sido reconocidos por la autoridad y se han implementado nuevos programas, su eficacia aún se encuentra en evaluación .
Además, entre enero y el 2 de agosto de 2025 se registraron 596 peatones lesionados por accidentes viales en el estado. De estos, 299 eran hombres y 297 mujeres, una distribución casi equitativa . Hasta septiembre de 2025, se contabilizaron 118 personas muertas por accidentes viales en Puebla capital, un incremento del 14.5 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.
El marco legal: prioridad al peatón en la teoría
El análisis de la Iberoamericana también subraya la brecha entre el marco legal y la realidad cotidiana. Con la aprobación del nuevo Reglamento de la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de Puebla, se establece en el artículo 6 del Reglamento de Movilidad del Estado que el peatón tiene preferencia de paso sobre cualquier otro sujeto de la movilidad .
Sin embargo, en la práctica caminar sigue implicando esquivar vehículos, sortear banquetas insuficientes y enfrentar cruces inseguros. Zonas como Angelópolis ejemplifican esta contradicción: espacios pensados para largas distancias donde el peatón se vuelve casi invisible .
El Reglamento de la Ley de Movilidad y Seguridad Vial, oficializado el pasado 11 de septiembre en el Periódico Oficial del Estado, establece que los peatones y ciclistas también serán sujetos de sanciones. Cruzar por lugares no señalizados o desobedecer a los oficiales puede derivar en acciones sancionadas, lo mismo que para usuarios de bicicletas o patines que usen celulares, audífonos u otros dispositivos mientras circulan .
Las multas para automovilistas van desde 678 hasta 2 mil 375 pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción. Conducir sin licencia vigente, no portar la tarjeta de circulación, exceder los límites de velocidad o ignorar a los agentes son algunas conductas penalizadas. Las infracciones más graves, como dañar o remover señalamientos viales, pueden alcanzar multas de hasta 4 mil 525 pesos .
Hacia una cultura vial incluyente
La Secretaría de Seguridad Pública ha enfatizado que la medida no tiene un fin recaudatorio, sino de seguridad, debido al alarmante aumento de siniestros viales causados por el exceso de velocidad y la falta de respeto a los ordenamientos . La dependencia ha impulsado más de 480 talleres de educación vial, cursos de manejo a la defensiva y jornadas ciudadanas con la participación de 11 mil 518 personas de los sectores educativo, empresarial y gubernamental, a fin de promover una movilidad más segura .
La SMT también ha hecho un llamado a peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas para respetar los límites de velocidad y las señaléticas, usar cinturón y evitar distractores como el celular, mantener una distancia adecuada con otros vehículos, no manejar bajo el influjo de alcohol, caminar por las aceras y usar los cruces peatonales, y esperar la luz verde del semáforo para cruzar .
El estudio de la IBERO Puebla concluye que una ciudad verdaderamente segura para el caminante es aquella que transforma su diseño urbano para hacerlo más incluyente, accesible y humano. Los agentes de proximidad vial son solo una pieza en este complejo rompecabezas que requiere infraestructura adecuada, educación continua y, sobre todo, un cambio cultural profundo en la forma en que nos relacionamos con el espacio público y con los demás usuarios de las vías.
Mientras tanto, Juan Tepal, Edgar Juárez, Teo Ortega y sus más de 300 compañeros continúan diariamente en las calles, enfrentando no solo el tráfico y las inclemencias del tiempo, sino también la incomprensión y el desprecio de una ciudadanía que aún no termina de entender que ellos están ahí para proteger, orientar y salvar vidas.
