
Una manifestación encabezada por supuestos ambientalistas y estudiantes universitarios en contra de la construcción del Cablebús en Puebla derivó en actos de violencia este jueves frente a la sede del gobierno estatal. Durante la protesta, un grupo de choque rompió el cerco de seguridad instalado en el lugar y agredió a Rodolfo Huerta Espinoza, subsecretario de Desarrollo Político, a quien le arrojaron un líquido por la espalda mientras intentaba acercarse para establecer una mesa de diálogo con los inconformes.
La movilización inició desde el Complejo Cultural Universitario (CCU) de la BUAP y avanzó hacia el centro de la ciudad con consignas contra el proyecto de transporte. Los manifestantes argumentan que la construcción del Cablebús implicaría la tala de cientos de árboles para la instalación de torres, estaciones y obras complementarias. Según los organizadores de la protesta, el número de ejemplares que podrían verse afectados rondaría los 750 árboles, lo que, aseguran, representaría un impacto ambiental significativo en las zonas donde se planea desarrollar la infraestructura.
Por su parte, el Gobierno del Estado ha rechazado estas cifras y sostiene que la cantidad real de árboles que podrían verse involucrados es considerablemente menor. De acuerdo con información oficial, el estimado es de aproximadamente 350 ejemplares, y las autoridades han asegurado que el proyecto contempla medidas de mitigación ambiental, entre ellas la reforestación con alrededor de 10 mil nuevos árboles en distintas áreas de la ciudad.
Funcionarios estatales también han defendido la construcción del Cablebús al señalar que se trata de un sistema de transporte público sustentable que busca mejorar la movilidad urbana, reducir los tiempos de traslado y disminuir las emisiones contaminantes generadas por el uso de vehículos particulares y transporte tradicional. Además, argumentan que este tipo de infraestructura ya ha demostrado ser eficiente en otras ciudades del país, donde ha contribuido a conectar zonas con alta densidad poblacional y difícil acceso.
Tras los incidentes registrados durante la manifestación, autoridades estatales condenaron los actos de violencia y reiteraron su disposición al diálogo con grupos sociales, académicos y ciudadanos interesados en conocer más detalles del proyecto. No obstante, señalaron que no se tolerarán agresiones ni acciones que pongan en riesgo la integridad de servidores públicos o de los propios manifestantes.
El conflicto en torno al Cablebús en Puebla continúa generando debate entre distintos sectores de la sociedad, particularmente en lo relacionado con el equilibrio entre el desarrollo de infraestructura para la movilidad urbana y la protección del entorno ambiental. Mientras algunos grupos mantienen su rechazo al proyecto, el gobierno estatal insiste en que la obra forma parte de una estrategia de modernización del transporte público que busca beneficiar a miles de usuarios en la zona metropolitana.
