Estudiantes mexicanos montan ofrenda floral en Ciudad Universitaria para honrar la memoria de más de 170 niñas fallecidas en ataque contra escuela primaria en Irán

Estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizaron una emotiva ceremonia para recordar a las niñas que perdieron la vida durante los bombardeos contra una escuela primaria en Teherán, Irán, ocurridos el pasado 28 de febrero en el marco de la escalada bélica que sacude a Medio Oriente.

La ceremonia se llevó a cabo en Ciudad Universitaria, donde universitarios, activistas y miembros de la diáspora iraní montaron una ofrenda con veladoras y flores para honrar la memoria de más de 170 niñas que fallecieron tras los bombardeos contra la escuela primaria Shajarat Tayyibah. Organizaciones de derechos humanos atribuyen estos ataques a operaciones militares de Israel y Estados Unidos en el contexto del conflicto regional.

Durante el acto, los participantes colocaron mensajes de solidaridad y fotografías de las víctimas, mientras exigieron justicia e investigaciones internacionales sobre el ataque. Diversas asociaciones de derechos humanos han denunciado que al menos 160 menores de edad murieron en los bombardeos, por lo que demandan esclarecer responsabilidades y castigar a los responsables.

El ataque contra la escuela Shajarat Tayyibah

La escuela primaria Shajarat Tayyibah, una institución exclusivamente para niñas ubicada en la ciudad de Minab, en la provincia sureña de Hormozgán, fue alcanzada durante la primera oleada de operaciones militares estadounidenses-israelíes contra Irán el 28 de febrero de 2026.

De acuerdo con investigaciones de medios internacionales, la escuela se encuentra cerca de una base de la Guardia Revolucionaria Islámica, aunque imágenes satelitales de 2016 analizadas por la agencia Reuters muestran que ambas instalaciones están separadas por un muro. La agencia también entrevistó a residentes locales que afirmaron que la base militar se encuentra aproximadamente a un kilómetro de distancia de la escuela, y que entre ambas instalaciones hay tiendas y un terreno baldío.

El bombardeo provocó una explosión de gran magnitud que destruyó por completo el edificio escolar. Equipos de rescate trabajaron durante horas entre los escombros para recuperar los cuerpos de las víctimas, en su mayoría niñas de entre 6 y 12 años. Las cifras de fallecidas han variado conforme avanzaban las labores de rescate, con reportes iniciales que hablaban de 85 víctimas, cifra que posteriormente se elevó a más de 170.

La Media Luna Roja de Irán informó que decenas de menores resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales de la región, muchas de ellas en estado crítico. El ataque ha sido descrito por organizaciones humanitarias como uno de los más mortíferos contra infraestructura educativa en décadas recientes.

Condena de organizaciones internacionales

La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) calificó el ataque como una posible violación del derecho internacional humanitario y exigió una investigación independiente y transparente. “Todas las presuntas violaciones, incluidos los ataques indiscriminados o desproporcionados, la focalización deliberada de civiles o infraestructura civil, y los ataques contra instalaciones médicas y escuelas, deben ser investigadas con prontitud”, señaló la organización en un comunicado emitido días después de la tragedia.

Expertos de derechos humanos de Naciones Unidas denunciaron que “el ataque contra civiles, instalaciones educativas e instituciones médicas constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos”. Los relatores especiales de la ONU hicieron un llamamiento urgente a todas las partes involucradas en el conflicto para que respeten el derecho internacional y protejan a la población civil, especialmente a los niños y niñas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó enérgicamente el bombardeo, calificándolo como “una grave violación del derecho humanitario” y recordó que las escuelas deben ser espacios seguros protegidos en todo momento, incluso en contextos de conflicto armado. El secretario general de la ONU, António Guterres, también expresó su condena y exigió una investigación exhaustiva de los hechos.

Por su parte, la Organización de Cooperación Islámica (OCI) convocó a una reunión de emergencia para abordar la situación y emitió un comunicado en el que calificó el ataque como un “crimen atroz” contra la niñez y exigió que los responsables rindan cuentas ante la justicia internacional.

Reacciones de los gobiernos involucrados

El gobierno de Irán responsabilizó directamente a Estados Unidos e Israel por el bombardeo. El presidente iraní, en un mensaje transmitido por la televisión estatal, calificó el ataque como “un crimen de guerra” y prometió que habría represalias. Las Fuerzas Armadas de Irán emitieron un comunicado en el que afirmaban que “el régimen sionista y sus aliados pagarán un alto precio por este crimen contra niños inocentes”.

El gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Estado, negó haber atacado intencionalmente infraestructura civil y aseguró que sus operaciones militares están dirigidas exclusivamente contra objetivos militares legítimos. En un comunicado oficial, la Casa Blanca expresó sus condolencias por la pérdida de vidas inocentes y afirmó que investigaría el incidente para determinar lo ocurrido.

Israel, por su parte, emitió un comunicado en el que señalaba que “no comenta sobre operaciones específicas”, pero reiteró su compromiso de actuar contra las amenazas a su seguridad de acuerdo con el derecho internacional.

Posición de México y solidaridad desde la UNAM

El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, expresó su profunda consternación por el ataque contra la escuela en Irán y emitió un comunicado en el que instó a todas las partes involucradas en el conflicto a respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil.

La cancillería mexicana recordó que México ha sido históricamente un firme defensor de la solución pacífica de controversias y del desarme, y llamó a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para encontrar una salida diplomática a la crisis que permita detener la violencia y garantizar la seguridad de los civiles, especialmente de los niños y niñas.

El rector de la UNAM, en un mensaje difundido durante la ceremonia de homenaje, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y con el pueblo iraní, y destacó el compromiso de la máxima casa de estudios con la defensa de los derechos humanos y la construcción de una cultura de paz.

Los organizadores del homenaje señalaron que los ataques contra instalaciones educativas constituyen graves violaciones al derecho internacional humanitario, y advirtieron que la muerte de niñas en un centro escolar refleja las consecuencias más devastadoras de la escalada militar en la región. Subrayaron que la educación debe ser un derecho garantizado incluso en los contextos más adversos, y que atacar escuelas es una forma de violencia que perpetúa el sufrimiento y niega el futuro a generaciones enteras.

Contexto del conflicto regional

Los bombardeos contra la escuela en Irán se inscriben en una escalada bélica de proporciones regionales que comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron operaciones militares coordinadas contra objetivos en territorio iraní. Estos ataques iniciales causaron cientos de víctimas mortales, entre ellas el líder supremo Alí Jamenei y altos funcionarios de seguridad iraníes.

En respuesta, Irán lanzó una ofensiva masiva de misiles y drones contra siete países árabes, así como contra Turquía y Azerbaiyán, en una escalada que ha llevado a la región a uno de sus momentos más tensos en décadas. El conflicto ha causado daños significativos a infraestructura civil en varios países, incluyendo instalaciones petroleras, puertos y áreas residenciales, y ha generado una crisis humanitaria de proporciones crecientes.

El ataque contra la escuela Shajarat Tayyibah se ha convertido en un símbolo del sufrimiento de la población civil en este conflicto, particularmente de los niños y niñas que se han visto atrapados en medio de la violencia. Organizaciones humanitarias han advertido que cientos de menores han resultado heridos o han perdido la vida desde el inicio de las hostilidades, y han hecho un llamamiento urgente a las partes para que permitan el acceso humanitario y protejan a la población civil.

Llamado a la comunidad internacional

Los universitarios que participaron en el homenaje en la UNAM reiteraron que la memoria de las víctimas debe mantenerse viva, al tiempo que hicieron un llamado a la comunidad internacional para detener la violencia y garantizar la protección de la población civil, especialmente de la niñez.

“La guerra no distingue entre inocentes y combatientes, pero el derecho internacional sí lo hace”, señaló uno de los organizadores del evento. “Los niños y niñas no deben ser víctimas de conflictos que no entienden ni provocaron. Es responsabilidad de todos exigir que se respete su vida y su derecho a crecer en paz”.

Diversas organizaciones de la sociedad civil mexicana se sumaron al llamado, exigiendo al gobierno mexicano que impulse en los foros multilaterales una posición firme en defensa de los derechos de la niñez en contextos de conflicto armado. Recordaron que México forma parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y tiene la responsabilidad de promover la paz y la protección de civiles en todo el mundo.

El homenaje en la UNAM concluyó con un minuto de silencio en memoria de las niñas fallecidas, mientras los asistentes colocaban flores blancas frente a las fotografías de las víctimas. La ofrenda permanecerá durante varios días en el espacio universitario como un recordatorio de que, incluso a miles de kilómetros de distancia, la solidaridad con quienes sufren la guerra puede manifestarse y mantener viva la exigencia de justicia y paz.