El Gobierno Federal ha establecido una tregua estratégica con los gremios de taxistas para prohibir la operación de plataformas digitales como Uber y Didi en las terminales aéreas del país. Esta medida busca desactivar las amenazas de paros y bloqueos masivos que ponían en riesgo la conectividad terrestre en puntos clave de movilidad nacional. La administración actual prioriza la estabilidad social y el control de las zonas federales, dejando a las aplicaciones de transporte fuera de las zonas de ascenso de pasajeros de manera inmediata.

La decisión se toma con la mirada puesta en la logística del próximo Mundial de Fútbol, buscando proyectar una imagen de orden y evitar el caos vial que las protestas de transportistas suelen generar. Mientras los conductores de plataformas digitales denuncian un retroceso en la libre competencia, las autoridades aseguran que esta exclusividad para los taxis concesionados es necesaria para garantizar la seguridad operativa en los aeropuertos. El cumplimiento de este pacto será fundamental para mantener la paz laboral antes de que el flujo de visitantes internacionales se intensifique.