En medio de tensas negociaciones con Estados Unidos para evitar nuevos aranceles, el gobierno mexicano anunció un incremento al impuesto para compras en línea de bajo valor provenientes de países con los que no tiene tratados comerciales, como China. La medida impactará directamente a plataformas como Shein y Temu, populares entre consumidores mexicanos.

A partir de esta semana, las importaciones de productos por paquetería desde China y otras naciones sin acuerdo comercial con México pagarán un impuesto del 33.5%, frente al 19% anterior. En contraste, los bienes enviados desde Estados Unidos y Canadá seguirán bajo el esquema actual: exentos si valen menos de 50 dólares, un 17% si valen entre 50 y 117 dólares, y 19% si superan ese rango.

La disposición, publicada en el Diario Oficial de la Federación este lunes por la noche, es parte de una actualización de las normas de comercio internacional implementadas a inicios de 2025. La medida ha sido interpretada como una respuesta a las acusaciones del gobierno estadounidense, que alega que China utiliza a México como vía para introducir productos baratos en su territorio.

El exsubsecretario de Comercio Exterior, Juan Carlos Baker, advirtió que este aumento de impuestos lo asumirán en última instancia los consumidores mexicanos, sobre todo aquellos de menores ingresos, quienes son los principales usuarios de estas plataformas. “Los bienes se están volviendo más caros para quienes más los necesitan”, señaló.

Por su parte, el investigador Diego Marroquín, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), consideró que la medida forma parte de una estrategia multifactorial del nuevo gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum: proteger la industria nacional, cerrar el paso a la sobreoferta china y fortalecer la recaudación fiscal.

En 2024, México ya había aumentado aranceles a productos textiles asiáticos y reforzado los operativos contra el contrabando y la evasión fiscal. Ahora, con la amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 30% a las exportaciones mexicanas a partir del 1 de agosto, este nuevo impuesto podría ser una carta de negociación clave en la agenda comercial bilateral.