
l mercado de fichajes del fútbol femenino alcanzó un nuevo récord este verano con el traspaso de la mexicana Jacqueline Ovalle al Orlando Pride de la liga estadounidense. La operación se cerró en 1,5 millones de dólares (1,26 millones de euros), convirtiendo a la atacante en la futbolista más cara de la historia.
El movimiento supera los récords previos alcanzados apenas semanas atrás y confirma la creciente inversión en este sector, donde las cifras millonarias eran impensables hasta hace poco. Ovalle, procedente de Tigres Femenil, firmó contrato hasta 2027, consolidándose como una de las delanteras más prometedoras del continente.
Este hito se suma a una serie de fichajes recientes que reflejan el dinamismo del mercado:
- Olivia Smith: del Liverpool al Arsenal por 1,3 millones de dólares (1,16 millones de euros).
- Naomi Girma: del San Diego Wave al Chelsea por 1,1 millones de dólares (942 mil euros).
- Tarciane Lima: del Houston Dash al Olympique de Lyon por 876 mil dólares (750 mil euros).
- Racheal Kundananji: del Madrid CFF al Bay FC por 787 mil dólares (791 mil euros).
Más allá de los montos, estas operaciones reflejan el crecimiento global del fútbol femenino, que hoy atrae inversión privada, genera interés en derechos televisivos y multiplica la audiencia internacional. El fichaje de Ovalle se interpreta como un catalizador para futuras transacciones y un símbolo de la profesionalización definitiva de este deporte.
