El Gobierno de Venezuela acusó a Estados Unidos de presentar un video generado con inteligencia artificial como prueba de un supuesto ataque en el Caribe. El material, mostrado por el entonces presidente estadounidense, exhibía una lancha envuelta en llamas, lo que generó controversia por su autenticidad.

Freddy Ñáñez, ministro de Comunicación, señaló que el video contenía irregularidades técnicas que revelaban su carácter artificial, como movimientos poco naturales y ausencia de realismo. Según la autoridad, esto confirma que la inteligencia artificial fue empleada con fines políticos.

La denuncia fue acompañada de un señalamiento directo hacia funcionarios estadounidenses, acusados de difundir información que podría incrementar la tensión diplomática entre ambos países. Venezuela considera que este tipo de acciones buscan desestabilizar la región.

El caso abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el uso de herramientas digitales y la inteligencia artificial en el ámbito geopolítico, especialmente en lo relacionado con la generación de pruebas en conflictos internacionales.