El histórico funicular Elevador da Glória en Lisboa sufrió un grave accidente tras descarrilar y colisionar contra un edificio cercano. El incidente dejó entre 15 y 17 personas fallecidas y más de 20 heridas, incluyendo menores de edad, según los reportes iniciales de las autoridades locales. La emergencia movilizó de inmediato a cuerpos de rescate y seguridad.

Las investigaciones preliminares señalan que la causa podría estar relacionada con fallas en los frenos o en los cables de seguridad del vehículo. Las autoridades iniciaron procedimientos para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

El accidente ha generado alarma entre la ciudadanía y ha resaltado la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en el transporte histórico de la ciudad. Se ha destacado la importancia de inspecciones regulares y mantenimiento preventivo en infraestructuras de este tipo.

El gobierno local declaró luto oficial y desplegó equipos especializados para atender a las víctimas y sus familias, proporcionando atención médica y apoyo psicológico. También se emitieron recomendaciones de seguridad para prevenir incidentes similares en el futuro.

La tragedia ha abierto un debate sobre la gestión de transporte turístico y la seguridad en instalaciones históricas, subrayando la responsabilidad de las autoridades en garantizar la protección de residentes y visitantes.